Ahora las soluciones:
¡Catequesis en Padrón! ¿Te apuntas a conocer a Jesús?
Un nuevo curso de catequesis está a punto de comenzar en nuestra parroquia, y queremos invitar a todas las familias a formar parte de él.
La catequesis es mucho más que aprender cosas sobre Jesús: es conocerle, descubrir su amistad, aprender a vivir como Él y crecer juntos en la fe. Queremos que los niños encuentren un espacio alegre y cercano en el que puedan preguntar, compartir, hacer amigos y descubrir que Jesús también tiene mucho que decirles en su vida de cada día.
Por eso, si tienes hijos en edad de catequesis, ¡anímalos a participar! Las fichas de inscripción ya pueden recogerse en la iglesia.
Comenzamos el segundo domingo de octubre. Porque la fe también se aprende compartiendo y descubriendo juntos.
¿Todavía no sabes si apuntarlo a catequesis? Dale la oportunidad de conocer a Jesús y descubrir por sí mismo todo lo que la fe puede aportar a su vida. Nosotros ponemos el camino; la decisión puede empezar simplemente dando este primer paso.
Mientras avanzamos hacia el Año Santo Compostelano 2027, Camino Vivo nos invita hoy a descubrir que nuestra credencial puede convertirse también en memoria de un camino vivido por dentro.
▶️ Dale al play y cuéntanos: si has hecho el Camino, ¿hay algún sello de tu credencial que recuerdes de manera especial?
Hay símbolos que, con solo verlos, nos hablan del Camino de Santiago. La vieira es uno de ellos: signo del peregrino, del camino recorrido y de una meta que también es interior.
Seguimos preparándonos para el Año Santo Compostelano 2027, descubriendo el significado de esos pequeños signos que acompañan desde hace siglos a quienes caminan hacia Santiago.
▶️ Dale al play y descubre qué nos cuenta la vieira. Y tú, ¿qué símbolo relacionas inmediatamente con el Camino de Santiago? ¡Te leemos en los comentarios!
Seguimos caminando hacia el Año Santo Compostelano 2027. En esta nueva entrega de Camino Vivo hacemos parada en Padrón, donde el Pedrón nos acerca a las raíces de la tradición jacobea.
¡Una forma divertida de acercarnos al Evangelio de este domingo! Pasatiempos del Domingo XXIII del Tiempo Ordinario para que los más pequeños -y no tan pequeños- descubran, jugando, el mensaje de Jesús sobre la corrección fraterna, la escucha, el diálogo y la importancia de la comunidad.
Sopa de letras, laberintos, diferencias, mensajes secretos y dibujos para completar y colorear ayudarán a comprender que corregir a un hermano no significa juzgarlo, sino buscar su bien, hablarle con cariño y no dejarlo solo cuando se equivoca.
Una pequeña propuesta para jugar, aprender y dejar que el Evangelio entre también en la vida.
¡Espero que los disfrutéis!
¿Sabías que la Compostela es mucho más que un recuerdo del Camino de Santiago? No es un simple diploma: expresa que detrás de cada etapa hay una peregrinación, un tiempo para detenerse, pensar, encontrarse con uno mismo… y abrirse al encuentro con Dios.
Porque en el Camino no importa solo cuántos kilómetros recorremos, sino lo que Dios va haciendo en nosotros mientras caminamos. Y una certeza nos acompaña siempre: no caminamos solos.
Sabemos que Santiago fue uno de los apóstoles de Jesús y que murió mártir en Jerusalén. Pero entonces surge una pregunta inevitable: ¿cómo acabó su sepulcro en Galicia, a miles de kilómetros de allí?
▶️ Dale al play y seguimos caminando juntos
Cada año, miles de personas emprenden el Camino hacia Compostela. Pero ¿quién fue realmente Santiago? ¿Qué relación tuvo con Jesús? ¿Y cómo llegó a convertirse su sepulcro en uno de los grandes lugares de peregrinación de la cristiandad?
▶️ Dale al play y descubre quién fue Santiago
La imagen es de piedra, esculpida por orden del párroco, D. Juan Pérez Mondragón, poco después del año 1582. Con motivo de haber recibido un señalado favor de la Santísima Virgen, saliendo ileso de un accidente en el campo; cuando estaba a punto de ser aplastado por un árbol, invocó a la Virgen y se vio libre del peligro, y agradecido quiere registrar el hecho colocando esa imagen encima de la fuente del lugar, al lado del camino real de Pontevedra a Santiago (llamándose desde entonces la Fuente Santa), como otras muchas que se encuentran a la vera de los caminos, en las encrucijadas y corredoiras de Galicia que están mostrando al viajero y caminante un símbolo de la auténtica religiosidad de este pueblo creyente y de arraigada piedad mariana.
Hoy queremos compartir una iniciativa que nace de un nuevo miembro de nuestra Unidad Pastoral: Camino Vivo, un proyecto que nos invita a dirigir ya la mirada hacia el Jacobeo 2027.
Porque hacer el Camino de Santiago no consiste solamente en ponerse unas botas, cargar la mochila y comenzar a caminar. El verdadero Camino empieza mucho antes: cuando nos disponemos interiormente, cuando nos preguntamos qué buscamos y cuando dejamos espacio para que Dios salga a nuestro encuentro.
A través de esta serie de vídeos iremos descubriendo algunos símbolos, lugares y experiencias que pueden ayudarnos a prepararnos para vivir el próximo Año Santo no simplemente como un acontecimiento, sino como una verdadera experiencia de fe.
Le damos la bienvenida a nuestra comunidad y le deseamos, también en esta nueva iniciativa, ¡buen camino!
Hay lugares que no se comprenden con los mapas, sino con el corazón. Padrón es uno de ellos. Fue aquí, en las tierras de Iria Flavia, donde la tradición sitúa a Santiago anunciando el Evangelio durante años. No encontró aplausos ni multitudes, sino caminos difíciles y corazones por conquistar. Pero quien siembra para Dios nunca mide el fruto por la inmediatez.
Cuando Santiago entregó su vida por Cristo en Jerusalén, parecía que todo había terminado. Sin embargo, el amor verdadero nunca escribe un punto final. Sus discípulos, Teodoro y Atanasio, trajeron el cuerpo de su maestro de regreso a estas tierras, pues según una antigua tradición, cada apóstol debía descansar allí donde había anunciado a Cristo. Desde el puerto de Haffa, llegaron hasta el puerto del Murgadán, en Padrón y, desde aquí, comenzó un viaje que marcaría para siempre nuestra historia.
La tradición cuenta que aquellas tierras estaban gobernadas por Atia, -más conocida como reina Lupa-, pero con el permiso de los romanos. Permitir que el apóstol, un hombre ejecutado por los romanos, fuera enterrado en sus dominios, podría costarle el gobierno de su matriarcado. Con admirable astucia, encontró una solución: dijo a Teodoro y Atanasio que colocaran el cuerpo del Apóstol sobre un carro tirado por bueyes y se dirigieran hacia el norte. Allí donde los animales se detuvieran, podrían darle sepultura. Atia sabía que, al alcanzar la cima del monte Libredón, los bueyes abandonarían sus dominios y ella no tendría que dar explicaciones a Roma. Dios, sin embargo, a partir de esta, tenía escrita otra historia.
Desde Padrón hasta el Libredón todo es subida. También lo son muchas veces nuestros días. Hay cuestas que cansan, heridas que pesan y momentos en los que parece más fácil detenerse que continuar. Pero aquellos bueyes siguieron avanzando, paso a paso, como si una mano invisible guiara su camino hacia el lugar elegido desde siempre.
Quizá ese sea el gran mensaje de la solemnidad de Santiago: Dios puede servirse incluso de las decisiones y los cálculos de los hombres para cumplir sus planes. Lo que parecía una solución nacida del miedo, e incluso del egoísmo humano, acabó convirtiéndose, en las manos de Dios, en el comienzo de una historia de fe que ha iluminado a millones de personas durante siglos.
Hoy, al celebrar la memoria del Apóstol Santiago, volvemos la mirada agradecida hacia Padrón, donde comenzó esta historia de esperanza. Y recordamos que, cuando ponemos nuestra vida en manos de Dios, ninguna cuesta es inútil. Porque Él sigue guiando nuestros pasos hacia una cima que muchas veces no alcanzamos a imaginar, pero donde Él siempre nos espera con un horizonte más grande del que jamás hubiéramos soñado.