sábado, 22 de junio de 2024

Domingo 12º del Tiempo Ordinario

El Evangelio de este domingo XII del Tiempo Ordinario nos presenta a Jesús calmando la tormenta en el lago. Este relato nos enseña importantes lecciones sobre la fe y la confianza en Dios.

Aunque los discípulos eran expertos pescadores, se aterrorizaron ante la fuerza de la tormenta. Jesús, por el contrario, dormía tranquilo en la barca. Cuando los discípulos lo despiertan, Jesús los reprende por su falta de fe: "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?". 

Este episodio nos enseña que, incluso en medio de las tormentas y dificultades de la vida, debemos mantener nuestra confianza en Dios. Así como Jesús calmó el viento y las olas, Él puede intervenir y darnos la paz en nuestras propias "tormentas".

La reacción de asombro de los discípulos al ver que Jesús domina incluso los elementos de la naturaleza nos recuerda que Él es verdaderamente el Hijo de Dios, con un poder y una autoridad divinos.

En nuestras propias vidas, cuando enfrentamos situaciones de crisis o incertidumbre, debemos imitar la confianza de Jesús en el Padre y no dejarnos dominar por el miedo. Nuestra fe debe ser la base de nuestra respuesta, no nuestras propias fuerzas o soluciones.

Que este Evangelio nos inspire a profundizar nuestra relación con Cristo, para que, como los discípulos, podamos decir asombrados: "¿Pero, quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!".

Confirmaciones en Padrón


 

Esta tarde, en la Misa de las 20:00 h,  un grupo de jóvenes de la parroquia de Padrón recibirán de manos del Vicario Territorial de Pontevedra, D. Luis Seoane Ares, el sacramento de la Confirmación.

En este sacramento nos encontramos con el Espíritu Santo, que llena nuestro corazón y continúa en nosotros lo que había empezado en el Bautismo.

La palabra Confirmación proviene de "firmare", palabra latina que significa "fortalecer". El Espíritu Santo nos fortalece en la fe, nos ayuda a reconocer a Dios y a hacer el bien. También nos regala la capacidad de permanecer fieles a nuestra fe y de manifestarla a los demás.

domingo, 9 de junio de 2024

Domingo X del Tiempo Ordinario

En la lectura del Evangelio según Marcos que se presenta este domingo, nos encontramos con una escena que desafía las expectativas tradicionales sobre la identidad y la misión de Jesús. En medio de un entorno donde incluso su familia duda de su cordura, Jesús no solo rechaza las acusaciones de colaborar con fuerzas demoníacas, sino que redefine la idea de comunidad y familia. Su afirmación de que "el que cumple la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre" es radical y revolucionaria. Jesús no se define por lazos de sangre, sino por la adhesión a la voluntad divina. Esta enseñanza es una invitación a considerar las relaciones espirituales como fundamentales, un llamado a reconocer en cada acto de obediencia a Dios la formación de una verdadera familia espiritual.

Este pasaje también nos enfrenta al duro mensaje sobre el pecado contra el Espíritu Santo, un tema que ha confundido y preocupado a muchos a lo largo de los siglos. Jesús lo menciona en el contexto de acusaciones graves contra su persona, donde se le atribuyen sus milagros a poderes demoníacos. Aquí, el pecado imperdonable se describe como un rechazo tan profundo de la evidencia de la obra de Dios que se llega a atribuir esa obra al mal. Este es un llamado a la introspección y al discernimiento, a asegurarnos de que nuestro corazón esté abierto a reconocer y recibir la verdad de Dios, sin prejuicios ni ceguera espiritual. En un mundo que valora el diálogo y rechaza la imposición, la figura de Jesús nos desafía a ser auténticos y coherentes en nuestra fe, dispuestos a dialogar sinceramente sobre nuestras creencias y a vivir de acuerdo con ellas en una comunidad que trasciende los lazos convencionales para enraizarse en lo divino.

jueves, 30 de mayo de 2024

sábado, 25 de mayo de 2024

Solemnidad de la Santísima Trinidad

En el evangelio de hoy, encontramos el mandato trinitario de Jesús, una invitación abierta y un encargo eterno que nos conecta directamente con el corazón de ese misterio trinitario. Este pasaje no solo marca la conclusión del Evangelio según Mateo sino que también establece el comienzo de la misión de la Iglesia: llevar la buena nueva a todas las naciones, "bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". Aquí, Jesús no solo reafirma su divinidad y autoridad en el cielo y en la tierra, sino que también promete su presencia constante y sustentadora hasta el fin de los tiempos. Lo importante, del día de hoy, es que Dios se preocupa de nosotros y de todo lo nuestro, que el Padre se va revelando a los hombres, interesado y preocupado por nuestros problemas, que el Hijo se hizo hombre y predicó el Reino de Dios, y que el Espíritu deja sentir su fuerza en el corazón de quienes se abren a Dios con confianza. Este misterio trinitario no se revela como una doctrina abstracta, sino como una realidad viva y dinámica que invita a cada creyente a experimentar el amor profundo y personal de Dios, el cual se manifiesta de manera integral y salvífica a través de la comunidad de sus seguidores. Así, la Trinidad no es una teoría compleja, sino la revelación del misterio de Dios, para que nos sepamos amados, acompañados y guiados… para que nos sepamos llamados a la vida… y para que nos sepamos hijos y hermanos de todos.

Pasatiempos para el Domingo de la Santísima Trinidad

 


 

Aquí las soluciones:



 

domingo, 19 de mayo de 2024

Solemnidad de Pentecostés

El domingo de Pentecostés marca un momento crucial en la historia de la Iglesia, simbolizando la continuidad de la obra de Cristo a través del Espíritu Santo. Al soplar sobre sus discípulos, Jesús no solo les otorga paz, sino que también les infunde el poder y la misión de perdonar pecados, un gesto que subraya la reconciliación y la unidad en la comunidad cristiana. Esta efusión del Espíritu Santo, que se manifiesta en la valentía y la claridad para proclamar el evangelio, transforma a los discípulos asustados en valientes testigos de la resurrección. El Espíritu, guía perpetuo de la Iglesia, actualiza constantemente el mensaje de Jesús, adaptándolo a los desafíos de cada época, purificando corazones y fortaleciendo a los cristianos. Su acción supera las barreras del egoísmo y la incomprensión, fomentando un lenguaje de amor y entendimiento universal. Hoy, más que nunca, los dones del Espíritu —sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios— son esenciales para vivir con autenticidad el evangelio, promover la unidad en la diversidad y enfrentar los retos contemporáneos con fidelidad creativa. La celebración de Pentecostés nos llama a abrirnos a esta presencia transformadora, que nos impulsa a vivir y compartir la fe con renovada energía y compromiso.

domingo, 12 de mayo de 2024

Misas e intenciones de la parroquia de Padrón

 


Ascensión del Señor

La festividad de la Ascensión del Señor nos invita a reflexionar sobre la misión permanente de la Iglesia y el legado de esperanza y acción que Jesús deja a sus discípulos. Al ascender al cielo, Jesús no solo culmina su obra terrenal, sino que también establece el comienzo de la nuestra. Nos exhorta a ser embajadores de su palabra, a propagar el evangelio "a toda la creación". Este mandato, lejos de concluir con la ascensión, se intensifica, recordándonos que nuestra fe debe estar acompañada de obras que testifiquen la veracidad de nuestra convicción. Los signos que seguirán a los que creen —expulsar demonios, hablar nuevas lenguas, sobrevivir venenos y curar enfermos— nos indican el impacto transformador que puede tener el evangelio en la sociedad cuando los creyentes actuamos con fe verdadera y compromiso firme.
 
Este llamado a la acción se ve reforzado por la promesa de Jesús de que no estaremos solos en esta misión; Él nos enviará el Espíritu Santo. Cada Eucaristía, donde se celebra la fracción del pan, es un momento de encuentro con Cristo, quien renueva nuestras fuerzas y clarifica nuestra misión. Al mismo tiempo, cada acto de caridad y cada gesto de amor hacia nuestro prójimo es un reflejo de la presencia de Cristo entre nosotros, animándonos a ver su rostro en cada persona necesitada. Así, la Ascensión no solo mira hacia el cielo, sino que dirige nuestra mirada hacia la tierra, hacia la humanidad que nos rodea, desafiándonos a llevar una vida que, paso a paso, revele la bondad y la misericordia de Dios en el mundo.

domingo, 5 de mayo de 2024

Misas e intenciones de la semana en la parroquia de Padrón

 


Pasatiempos para el VI Domingo de Pascua, B

 

Aquí están las soluciones:



VI Domingo de Pascua, ciclo B


En el Evangelio de Juan, capítulo 15, Jesús nos revela la esencia de su mensaje y misión: el amor incondicional. En sus palabras, "Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor", Jesús establece un modelo de amor divino, un amor que no busca beneficio propio sino que se entrega completamente. Este amor se manifiesta plenamente en la disposición de dar la vida por los amigos, un acto que Jesús cumplirá en la cruz. Al igual que en las primeras comunidades cristianas, hoy estamos llamados a vivir este amor radical en un mundo que a menudo prioriza el individualismo sobre la comunidad y la solidaridad. La invitación de Jesús a permanecer en su amor es también un llamado a vivir en obediencia a sus mandamientos, los cuales se centran en la práctica del amor fraterno.

Por otro lado, los Hechos de los Apóstoles nos muestran cómo la comunidad primitiva enfrentó el desafío de expandir el mensaje de Jesús más allá de las fronteras judías, abrazando a los gentiles sin imponerles las cargas de la ley judía. Este momento de discernimiento y apertura, ilustrado en la decisión de Pedro de bautizar a los gentiles que recibieron el Espíritu Santo, refleja una comprensión profunda de que el evangelio es universal y no conoce barreras étnicas o culturales. En el contexto actual, este relato nos insta a superar nuestras propias barreras y prejuicios, reconociendo que el amor de Dios es inclusivo y transformador. La Pascua, entonces, se convierte en una celebración continua de la ruptura de barreras y de la llamada a vivir un amor que trasciende todas las divisiones humanas, recordándonos que somos un solo pueblo bajo el amor salvífico de Cristo.

viernes, 3 de mayo de 2024

3 de mayo: Exaltación de la Santa Cruz

Hoy hemos celebrado el día de la Exaltación de la Santa Cruz. Si quieres saber por qué se celebra este día...


 

sábado, 27 de abril de 2024

5º Domingo de Pascua para niños

Si no estamos unidos a Jesús, no podemos dar fruto. Esto es fácil de entender. Debemos estar siempre unidos a Jesús para poder dar fruto. Muchas veces, cuando nos van mal las cosas, no queremos escuchar a nadie y queremos resolver los problemas nosotros solos.

Pues Jesús nos dice que permanezcamos unidos entre nosotros y que estemos siempre unidos a Él.

Nos cuesta demasiado entender que no podemos ir por libre, que evangelizar es algo que debemos hacer en comunidad. Y a veces vivimos en un mundo que nos anima a solucionar los problema solos. Pero la fe se vive con otros, en comunión.

V Domingo de Pascua

En este quinto domingo de Pascua del ciclo B, el Evangelio de San Juan nos invita a reflexionar sobre la metáfora de la vid y los sarmientos para profundizar en la relación esencial y vital que debemos cultivar con Cristo. Jesús se presenta como la verdadera vid, de la cual dependemos completamente para dar fruto en nuestras vidas. En esta imagen, se destaca el papel activo del Padre como labrador, quien poda y cuida cada sarmiento para optimizar su productividad y salud. Esta acción divina no solo implica cuidado y atención, sino también un llamado a una purificación constante por parte de nosotros, los sarmientos, para que seamos capaces de dar más fruto.

La enseñanza es clara: separados de Jesús, no podemos hacer nada. Así como un sarmiento cortado de la vid se marchita y muere, nuestra vida espiritual se estanca y se seca sin una unión íntima y constante con Cristo. Este Evangelio nos llama a una introspección sobre cómo estamos respondiendo a la palabra de Jesús que ha sido plantada en nosotros. ¿Estamos permitiendo que esa palabra eche raíces profundas y nos transforme? ¿O estamos resistiendo la poda necesaria que nos limpiaría de todo lo que impide nuestro crecimiento? La invitación de Jesús a "permanecer" en Él es una llamada a cultivar una relación continua, una comunión diaria que nos fortalece y renueva, permitiéndonos ser verdaderos discípulos en cada aspecto de nuestra existencia.

domingo, 21 de abril de 2024

IV Domingo de Pascua B para niños

 

Así como los pastores cuidan de sus ovejas, las alimentan, las curan, Jesús es el Buen Pastor que cuida y da la vida por sus ovejas. En realidad, está hablando de nosotros. Nos cuida, está siempre a nuestro lado... 

Es muy parecido a lo que hacen nuestras madres y nuestros padres -y nuestros abuelos- por nosotros. Dedican todo el tiempo que sea necesario para que nosotros podamos ser felices.

Nosotros también debemos seguir los pasos de Jesús y cuidar a otras personas -como una gran familia-, así como un pastor cuida de sus ovejas.


 

sábado, 20 de abril de 2024

IV Domingo de Pascua B

El cuarto domingo de Pascua, conocido como el Domingo del Buen Pastor, nos ofrece una imagen de Jesús, que se identifica a sí mismo como el pastor que sacrifica su vida por el bienestar de sus ovejas. En el Evangelio de hoy, se nos invita a reflexionar sobre la entrega absoluta de Jesús por amor a la humanidad, un amor que va más allá del simple deber y que se manifiesta en un compromiso total con aquellos a quienes ama. ¿Qué entendemos por dar la vida? Uno se desvive, da su vida, cuando es capaz de vivir la entrega a los demás, a través del cuidado, la ternura, el amor, la cercanía, la presencia física junto a los otros.
En el Domingo del Buen Pastor, coloca la Iglesia la jornada mundial de Oración por las vocaciones. Una nueva invitación a sensibilizarnos ante el problema de la escasez de las mismas, y recordar nuestra obligación de rezar por ellas. Lo que cambia el corazón de las personas y nos convierte no son solo las palabras, las ideas o las razones, sino la escucha de la voz del Buen Pastor y la confianza plena en Él, una escucha en la que continuamente nos está haciendo una invitación a ser misericordiosos como Él lo fue.


Pasatiempos IV Domingo de Pascua B

 


 

He aquí las soluciones:




 

domingo, 14 de abril de 2024

III Domingo de Pascua B

En el pasaje de hoy del Evangelio según San Lucas, se nos presenta una poderosa manifestación de Jesús resucitado entre sus discípulos, que va más allá de simples palabras de consuelo o revelaciones místicas. Aquí, Jesús interactúa físicamente con ellos, mostrando sus manos y pies y compartiendo una comida, desafiando directamente su incredulidad y miedo. Esta escena refuerza la verdad de su resurrección corpórea, contrarrestando la idea de que solo era un espíritu. Este acto de compartir el alimento no solo satisface una necesidad física, sino que también simboliza la comunión y la continuidad de la vida en comunidad que Jesús siempre promovió. La fe, no se basa únicamente en tradiciones heredadas o en la autoridad de los demás, sino en una experiencia personal y transformadora con el Dios vivo, que nos desafía a vivir de manera coherente con lo que profesamos creer.