Aquí las soluciones:
Blog de la Parroquia de Padrón
jueves, 19 de febrero de 2026
lunes, 16 de febrero de 2026
El próximo Miércoles de Ceniza iniciaremos la Cuaresma
La ceniza que recibiremos en la frente será un signo visible de una realidad interior: todos necesitamos conversión. Al escuchar las palabras “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”, se nos invitará a mirar nuestra vida con sinceridad y esperanza. No se trata de un gesto vacío, sino de una llamada concreta a volver a Dios.
La ceniza, que se obtiene de los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior, nos recordará que la fe es un camino continuo. Lo que un día fue signo de alegría se convierte ahora en llamada a la reflexión y al compromiso.
Durante la Cuaresma, la Iglesia nos propondrá tres medios sencillos para renovar el corazón:
- La oración, para fortalecer nuestra relación con Dios.
- El ayuno, como ejercicio de dominio propio y solidaridad.
- La caridad, que nos impulsa a ayudar a quienes más lo necesitan.
El Miércoles de Ceniza será también día de ayuno y abstinencia, expresión externa de un deseo sincero de cambio interior.
Nos preparamos, entonces, para iniciar este tiempo con humildad y confianza, sabiendo que Dios siempre ofrece su misericordia. Invitamos a todos los fieles a participar en las celebraciones de la parroquia y a disponerse a vivir una Cuaresma fecunda, que nos conduzca a la alegría de la Resurrección.
viernes, 13 de febrero de 2026
VI Domingo del Tiempo Ordinario, A
Profundizando en la raíz de la conducta humana, Jesús utiliza la autoridad divina para radicalizar las exigencias éticas, advirtiéndonos que el pecado no solo reside en el acto consumado, sino que germina en las actitudes interiores que a menudo toleramos o ignoramos. Al contraponer lo antiguo con su «pero yo os digo», el Maestro nos llama a una santidad superior que implica cuatro desafíos concretos: El homicidio empieza cuando se consiente el desprecio; el adulterio se gesta cuando la mirada convierte al otro en objeto; el vínculo matrimonial se protege como un don y una responsabilidad, no como algo descartable; la palabra debe ser tan limpia que no necesite juramentos para resultar creíble. Así, el cristiano está llamado a una coherencia de vida donde su palabra sea un reflejo de la Verdad divina, mostrando al mundo que somos hijos de un Padre que es justo, fiel, veraz y misericordioso.
miércoles, 11 de febrero de 2026
martes, 10 de febrero de 2026
sábado, 7 de febrero de 2026
V Domingo del Tiempo Ordinario A
Luego Jesús habla de la luz: no se enciende una lámpara para esconderla, sino para que alumbre. La fe no es un tesoro privado; es una alegría que se nota en obras concretas. “Que vean vuestras buenas obras” no significa buscar aplausos, sino transparentar a Dios con gestos sencillos: una palabra que consuela, una reconciliación, un servicio discreto, una justicia cotidiana, una familia que cuida y perdona. Cuando la luz es auténtica, no nos pone en el centro: lleva a los demás a glorificar al Padre. Eso es lo precioso del cristiano: vivir de tal modo que, al mirarnos, se intuya que Dios es bueno.
jueves, 5 de febrero de 2026
domingo, 1 de febrero de 2026
La Candelaria y la Jornada Mundial de la Vida Consagrada: luz y entrega
En la Presentación del Señor, contemplamos a Jesucristo, ofrecido al Padre en el Templo. A través del signo de las candelas, proclamamos con fe que Él es la Luz verdadera que ilumina nuestra vida y nuestra historia. Esta fiesta nos recuerda que todos estamos llamados a acoger esa luz y a reflejarla en medio del mundo.
En este mismo día, la Iglesia dirige su mirada agradecida a quienes han respondido a la llamada del Señor en la vida consagrada. Religiosas, religiosos y consagrados viven como signo visible de que Dios basta, entregando su vida en la oración, la misión, la enseñanza, la caridad y el servicio a los más necesitados.
La Jornada Mundial de la Vida Consagrada es una ocasión para dar gracias, y rezar por este don tan importante para la Iglesia. Su testimonio nos anima a vivir con mayor fidelidad nuestro propio bautismo y a mantener encendida la luz de la fe.
Como comunidad parroquial, celebremos esta jornada pidiendo al Señor que siga llamando a muchos corazones y que sostenga con su gracia a quienes ya han dicho sí.
San Blas, testigo de fe y esperanza
La tradición cuenta que, aun estando preso por causa de su fe, San Blas salvó milagrosamente a un niño que se ahogaba con una espina en la garganta. De este hecho nace la costumbre de invocar su intercesión para las enfermedades de la garganta y de recibir su bendición.
San Blas fue finalmente martirizado por no renunciar a Cristo. Su testimonio nos anima a vivir una fe coherente, valiente y compasiva, especialmente con quienes sufren.
En nuestra parroquia, celebraremos su fiesta el martes con la Misa de las 20:00 h de la tarde, pidiendo al Señor, por intercesión de San Blas, que nos conceda salud y confianza en su amor.
Que la vida de san Blas nos ayude a renovar nuestra fe y a vivirla con obras concretas de caridad.
San Blas, intercede por nosotros.

















