Blog de la Parroquia de Padrón
domingo, 7 de junio de 2026
Hoy celebramos el Corpus Christi
En la Eucaristía, Jesús se hace pequeño, cercano, humilde. Se nos da como Pan partido, como alimento para el camino, como presencia que sostiene cuando faltan las fuerzas. No viene con ruido ni con espectáculo; viene en el silencio de una Hostia, en la pobreza de un altar, en la belleza de una procesión que recuerda al mundo que Cristo sigue caminando con su pueblo.
Corpus Christi nos invita a mirar la Eucaristía con el corazón despierto. Ahí está el Señor: el mismo que curó heridas, levantó a los caídos, consoló a los tristes y se entregó por amor. Y desde ese Pan vivo nos enseña también a hacernos pan para los demás: a compartir, a acompañar, a cuidar, a no pasar de largo ante quien sufre.
Hoy, al contemplar a Jesús Sacramentado, podemos decirle:
Señor, quédate con nosotros. Quédate en nuestras casas, en nuestras familias, en nuestras calles, en nuestras heridas y en nuestras esperanzas. Haz de nuestra vida una prolongación de tu amor.
Porque donde está la Eucaristía, allí late el corazón de la Iglesia.
Y donde Cristo se entrega, comienza siempre una vida nueva.
Feliz solemnidad del Corpus Christi.
domingo, 31 de mayo de 2026
miércoles, 27 de mayo de 2026
sábado, 23 de mayo de 2026
Domingo de la solmenidad de Pentecostés
En el evangelio de Pentecostés, los discípulos están encerrados por miedo, y Jesús se presenta en medio de ellos diciendo: «Paz a vosotros». No les reprocha su cobardía ni sus dudas; les muestra sus heridas y les regala su Espíritu. Así actúa Dios con nosotros: entra en nuestras puertas cerradas, en nuestros miedos, cansancios y heridas, para devolvernos la paz y enviarnos de nuevo a la vida. Pentecostés nos recuerda que ser cristianos no es vivir sin dificultades, sino dejarnos llenar por el Espíritu Santo para amar más, perdonar mejor y llevar esperanza allí donde hay tristeza o división. Como los discípulos, también nosotros somos enviados: no con nuestras solas fuerzas, sino con el aliento de Jesús, que nos sostiene y nos hace testigos de su alegría.
jueves, 21 de mayo de 2026
domingo, 17 de mayo de 2026
viernes, 15 de mayo de 2026
Santa Rita: cuando parece imposible, Dios sigue abriendo caminos
Santa Rita conoció el dolor, la espera, la incomprensión y la cruz. Pero no dejó que el sufrimiento apagara su confianza. Su vida nos enseña que la fe no consiste en no tener problemas, sino en saber a quién acudir cuando las fuerzas fallan.
En estos días de novena, nuestra parroquia se convierte en un lugar de esperanza. Venimos con nuestras preocupaciones, con nombres concretos en el corazón, con aquello que parece difícil o incluso imposible. Y, junto a santa Rita, aprendemos a ponerlo todo en manos del Señor.
Santa Rita, mujer fuerte y humilde, intercede por nosotros.
Enséñanos a esperar sin desesperar.
Ayúdanos a confiar cuando no vemos salida.
Acompaña a nuestras familias y a nuestra parroquia.
Santa Rita, ruega por nosotros.
Te invitamos a vivir esta novena con fe. Quizá no cambie todo de golpe, o incluso no veas cambios significativos en la situación que está viviendo, pero lo que sí puede cambiar es la manera de mirar, de esperar y de confiar.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Día de la Virgen de Fátima
Cuando María aparece, no viene a quitarnos la mirada de Cristo, sino a llevarnos más cerca de Él.
La Virgen de Fátima se presentó a unos niños sencillos para recordarle al mundo algo que nunca pasa de moda: Dios no se cansa de buscarnos, incluso cuando la humanidad parece olvidarse de Él.
Su mensaje sigue tocando el corazón: volver a la oración, abrirnos a la conversión, confiar en la misericordia de Dios y trabajar por la paz empezando por nuestra propia vida. Porque la paz no nace solo en los grandes despachos; empieza también en una familia que reza, en un corazón que perdona, en una persona que se atreve a cambiar.
María, como buena Madre, no grita: acompaña. No impone: invita. No nos señala desde lejos: camina con nosotros y nos dice, una y otra vez: “Haced lo que Él os diga”.
Que la Virgen de Fátima nos enseñe a mirar el mundo con esperanza, a rezar con confianza y a poner nuestra vida en manos de Dios.
Virgen de Fátima, ruega por nosotros.
martes, 12 de mayo de 2026
Solemnidad de la Ascensión
La Ascensión del Señor no es una despedida triste, sino el comienzo de una misión apasionante: Jesús sube al cielo, pero no se aleja de nosotros. En el monte de Galilea, los discípulos se encuentran con Él tal como son, con fe y también con dudas, y aun así Jesús confía en ellos. No les pide que sean perfectos para enviarlos; les pide que se pongan en camino, que anuncien, que bauticen, que enseñen a vivir según su Evangelio. Esta es una gran noticia para nosotros: también nuestras dudas, miedos y cansancios pueden convertirse en lugar de encuentro con Cristo. La Ascensión nos recuerda que el Señor reina junto al Padre, pero sigue actuando en la historia a través de una Iglesia que sale, acompaña y anuncia. Destaca su promesa final: “Yo estoy con vosotros todos los días”. No dice algunos días, ni solo cuando todo va bien, sino todos los días. Por eso, celebrar la Ascensión es levantar la mirada al cielo sin dejar de poner los pies en la tierra: porque Cristo nos espera arriba, pero camina con nosotros aquí.













