sábado, 30 de julio de 2016

Conoce a Maria Rosaria Maiorino, jefe de protección papal

Pocas personas saben que el jefe de la protección papal es una mujer. Es rubia y tiene 60 años de edad. Antes de ser designada al Vaticano, hasta el año pasado luchaba contra la delincuencia organizada. Fue, entre otros, jefa del departamento para la lucha contra el tráfico de drogas. El tema de mafiosos y asesinos era para ella su pan de cada día.Así que, la noticia de que se ocuparía de garantizar la seguridad del Santo Padre, la impactó. Y temerosa si podrá hacer frente a la tarea. Sin embargo, en ningún momento pensó rechazar la oferta, porque desde el principio – como recuerda en una entrevista con la revista femenina „Twój Styl” [“Tu Estilo”] – entre ella y el Papa se estableció una buena conexión. 

Fuera del protocolo 

La protección del Papa Francisco es todo un desafío, responde Maiorino a Magdalena Wolińska-Riedi. La razón de esta dificultad y preocupación es la gran espontaneidad del Papa, que desafía muchas reglas. Desde los primeros momentos, el comportamiento del Papa la llevaba de cabeza – por ejemplo, cuando entró en el campo de inmigración, Campo Arcobaleno, donde se encuentran los inmigrantes de América del Sur. Tanto los refugiados sorprendidos por la visita del Papa, como la misma Maiorino, no podían creer lo que veían.”Después de regresar al Vaticano me dio las gracias por el trabajo realizado y se disculpó – lo cual es inusual – por dificultar nuestro trabajo saltándose el protocolo” – recuerda en una entrevista con „Twój Styl” [“Tu Estilo”] la jefa de protección papal.Tales situaciones se producen con frecuencia. El Papa no evita el contacto humano. ¡Todo lo contrario! A veces baja el cristal de la ventana del coche para hablar con los transeúntes. “El deseo del Papa es para mi como una orden. Nuestro único deber es adaptarnos a sus necesidades”- subraya Maiorino. Solo que el Papa, muy a menudo comunica sus deseos en el último minuto, añade. 

El Ángel de la Guarda Papal

Maiorino no será responsable de la seguridad de Francisco durante la JMJ en Cracovia. Esta mujer trabaja para la policía italiana y su deber de proteger al Papa en Italia.En los viajes al extranjero el Santo Padre es acompañado por agentes de la Guardia Suiza y de la Gendarmería del Vaticano. La seguridad del Papa Francisco la garantiza también el servicio del país que visita (en Polonia son los funcionarios de BOR).”El Ángel de la Guarda de Francisco”, como llaman a la Maiorino, dio unos cuantos consejos a los servicios de seguridad polacos. En primer lugar, que tuvieran en cuenta la necesidad papal de estar cerca de la gente. De ahí, la concentración máxima y el seguimiento de cada paso del Santo Padre. La jefa de la protección papal no tiene hijos ni familia. Hizo tal elección conscientemente, porque e trabajo la absorbe por completo. Ahora sirve al Papa, y es un honor para ella, a pesar de que – admite – a veces tiene la impresión de que es un sueño cuando piensa para quien trabaja. “La responsabilidad de la vida del Santo Padre es mía”-, dice con orgullo.

¿Sabes quién es la Virgen de Czestochowa?

La imagen de la Patrona de Polonia, la Virgen de Czestochowa, recibió la visita del Papa Francisco el 28 de julio durante el tercer día de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2016 en Cracovia.

El monasterio de Jasna Gora, donde se encuentra la imagen conocida como "La Madonna Negra", es casi una parada obligatoria de cualquier peregrino que visita Polonia. 

Se encuentra en la ciudad de Czestochowa, lugar donde además se ofreció la Misa por el 1050 aniversario del bautismo de Polonia. El icono de la Virgen de Czestochowa es uno de los más venerados en Polonia y Europa, y representa a la Virgen María con el Niño en brazos. A lo largo de la historia ha sufrido varios atentados que le han dejado marcas en el rostro y el cuello. 

El icono original fue destruido y sobre sus restos se colocó el actual. Se trata de una imagen de la Virgen a la que San Juan Pablo II tenía especial devoción y de la que tenía una réplica en el altar de la capilla privada en donde rezaba varias horas al día. 

Según la tradición, después de la crucifixión de Jesús, cuando la Virgen María se trasladó a la casa de San Juan, llevó consigo una mesa hecha por el Señor en el taller de San José.

Se cuenta que, cuando las mujeres piadosas de Jerusalén le pidieron a San Lucas que hiciese una pintura de la Madre de Dios; fue la parte superior de esta mesa la que el Apóstol utilizó para pintar la imagen. Mientras aplicaba los broches y la pintura, San Lucas escuchaba con atención como la Madre de Jesús hablaba de la vida de su Hijo, lo que fue utilizado luego para escribir su Evangelio. 

La tradición cuenta que la imagen permaneció en Jerusalén hasta que fue descubierta por Santa Helena en el siglo IV. Fue llevada a Constantinopla donde permaneció 500 años, hasta que se convirtió en objeto de varias dotes y así fue como llegó a Rusia, a la región que más tarde se convirtió en la actual Polonia. 

Sin embargo, hoy los científicos se inclinan a aceptar una de las dos teorías del origen de la imagen. La primera señala que la imagen fue hecha en Bizancio entre el siglo VI y VII o en Rus en el siglo IX. La segunda indica que fue pintada entre el siglo XIII y XIV en Italia.

Los milagros atribuidos a la intercesión de Nuestra Señora de Czestochowa son muchos. La documentación al respecto se guarda en los archivos de los Padres Paulinos en Jasna Gora (Polonia). 

Uno de estos es el conocido como el Milagro de Vístula: el 14 de septiembre de 1920, cuando el ejército ruso se estableció en el Río Vístula y se preparaba para invadir la ciudad de Varsovia, el pueblo recurrió a la Virgen María. 

Al día siguiente, fiesta de Nuestra Señora de los Dolores, el ejército ruso se retiró después que la imagen de la Virgen apareció en una nube sobre la ciudad. 

Años después, al inicio de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes invadieron y capturaron Polonia. Después de haber tomado la ciudad de Varsovia, una de las órdenes de Hitler fue cancelar todas las peregrinaciones ya que estas fortalecían al pueblo polaco.

En demostración al amor por la Virgen negra y la confianza en su protección, medio millón de polacos secretamente viajaron hasta el santuario en contra de las órdenes de Hitler. Después de la liberación de la ciudad en el año 1945, un millón y medio de personas expresaron su gratitud rezando frente a la imagen milagrosa. 

San Juan Pablo II visitó varias veces el Santuario. La primera vez, como Pontífice, fue en 1979 al poco tiempo de haber sido elegido como sucesor de San Pedro.

miércoles, 27 de julio de 2016

¿Conoces el significado de la señal de la Cruz?



Una terrible tragedia para el cristianismo ha sido, y será siempre, la separación entre el rito y el símbolo; o para ser más preciso, la tragedia se debe más bien al olvido por parte de los fieles del significado de los símbolos que se realizan durante los diversos ritos. Sí, porque la causa de la fracción no se da sola por arte de magia; esta nace y crece como fruto de nuestra desprovista formación. Alguno podrá objetar que no tiene tiempo para gastar en cuestiones que le competen a los teólogos y sacerdotes, pero esta es una falsa excusa que no nos exculpa. Salvando las distancias de la analogía, es como si alguien practicase un deporte que considera fundamental para su vida y del cual se profesa «fanático», y sin embargo, aseverase que no le interesa mucho, o para nada, conocer bien las reglas, la historia, las renovaciones y problemas en marcha del deporte en cuestión. ¿Quién le creería? 

Es evidente, volviendo al ámbito de la fe cristiana, que tarde o temprano el vaciamiento «doctrinal» nos pasará la cuenta generándonos un consecuente vaciamiento «espiritual». Lo que amamos de verdad (pensemos a las personas que amamos o las actividades que realmente nos gustan) lo queremos conocer siempre más y más, incluso en sus pormenores. El desinterés en el fondo es falta de amor sincero (este criterio nos debería llevar a un profundo examen de conciencia). De hecho, regresando a nuestro caso, quien no desea ni busca comprender más el profundo significado de los símbolos que celebra, tiene que cuestionarse para cambiar de actitud. De lo contrario, esto no solo nos llevará a perder toda la riqueza cultural que estos portan consigo, sino, y sobre todo, esterilizará poco a poco nuestra capacidad interior de disponernos espiritualmente para acoger el caudal de gracia que nos comunican efectivamente. Esto es así, porque el rito cristiano exige siempre un grado de participación y cooperación. Para decirlo con San Agustín: Dios «creó sin que lo supiera el interesado, pero no justifica sin que lo quiera él» (Sermón 169, 11.13). 

No es mera casualidad que quien no conoce los signos sagrados, acabe por vivir el rito como un mecanismo frío, repetitivo y carente sentido. No es de extrañarse entonces que la misa le parezca «aburrida». ¡Es que no entiende nada de lo que pasa ahí! No es sorprenderse tampoco que tantos tiendan a deformar los ritos buscando adaptarlos a simbologías llamativas que poco o nada tienen que ver con el soplo del Espíritu. Es un tema demasiado delicado como entrar aquí en detalle. Sin embargo, creo que lo que sí podemos concluir con el video de hoy, es que solo a través de la vivencia y del conocimiento profundo de la fe expresada en sus milenarios símbolos, podremos renovar en continuidad nuestras celebraciones litúrgicas. Pues solo conociendo la «forma» de la Iglesia en su Tradición milenaria es que se puede re-formar e in-formar en con-formidad al Espíritu. Tal vez nos sorprendamos al descubrir, entrando en esta dinámica de formación interior, que en realidad el verdadero problema en este momento es que aún no hemos ni siquiera comenzado a comprender y a vivir el alcance de las grandes renovaciones espirituales que hemos heredado (incluso recientemente), porque en el fondo desconocemos la belleza y profundidad del ritual y sus símbolos. Nuestra primera tarea como creyentes es simple y parte de aquí: dediquémosle más tiempo a nuestra formación y renovación en la fe, antes de criticar o proponer nuevas ideas; busquemos profundizar, conocer y vivir mejor lo que ya celebramos cotidianamente, para que de esta manera demos un testimonio contundente y convincente de que «donde esté nuestro tesoro, allí esta también nuestro corazón» (Mt 6,21).

JMJ Cracovia: Himno oficial en español

JMJ Cracovia

Para la Jornada Mundial de Cracovia 2016 el Papa Francisco ha dado como lema: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia» (Mateo 5, 7) Ésta es la quinta de las bienaventuranzas que enseñó Jesús. No es que el Papa Francisco haya querido calzar a la fuerza ese lema, porque que este sea el Año Jubilar de la Misericordia y él hable frecuentemente de ella. No es una casualidad. En Cracovia, vivió Sor Faustina quien tuvo la revelación de la «Divina Misericordia» y en esas visiones recibió múltiples manifestaciones de lo que es la misericordia de Dios. En resumen, Cracovia es la capital mundial de la Misericordia y los jóvenes católicos de todo el mundo van a reunirse con el Papa de la misericordia en el Año de la Misericordia para vivir como bienaventurados. Algo de esa magnitud espiritual, sí o sí cambia la vida. 

Este es el espíritu que de seguro se respira en Cracovia por estos días, el de la fiesta, la alegría y la misericordia. Un ejemplo de este ardor en el corazón es la campaña de «We 4 Charity» que está reuniendo fondos para poder financiar la adquisición de una clínica móvil para los refugiados de Siria en el Líbano y un centro de ayuda para ancianos y personas con discapacidad. 

Algunos datos muy especiales de esta JMJ: 

1. Es el 15° viaje del Papa Francisco, que hasta ahora nunca ha estado en Polonia. Además es la segunda vez que este país acoge una JMJ, puesto que organizó una en Czestochowa en 1991. Benedicto XVI sí hizo un viaje a Polonia en el 2006. 

2. En todos los grandes eventos de la JMJ, el Evangelio será proclamado en polaco y en paleoslavo, la lengua usada en la liturgia greco-católica.

3. Durante su visita al campo de concentración nazi de Auschwitz, el Pontífice no pronunciará discurso alguno, sino que reinará el silencio como signo del dolor y compasión por la matanza de más de un millón de personas en este lugar durante todo el Holocausto. Además rezará ante la celda en la que estuvo cautivo San Maximiliano Kolbe justo en el 75 aniversario del día que fue condenado a muerte. 

4. Francisco se encontrará con algunos judíos sobrevivientes del campo de concentración. Uno de ellos tiene 101 años y hospeda a un peregrino de la JMJ.

5. Durante la vigilia de oración del Papa Francisco con los jóvenes el día 30 de julio se escucharán los testimonios de un sirio, un paraguayo y un polaco. Al día siguiente, domingo, Francisco bendecirá dos casas de Cáritas.

6. Hay casi 400.000 inscritos a la JMJ, la mayoría de España y de Italia, y se espera que a la Vigilia y la Misa conclusiva del Pontífice asistan casi 2 millones de personas.