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jueves, 27 de mayo de 2021

Un nuevo y «antiguo ministerio»: el de catequista (III)

 Presentación del documento

Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, dijo que Francisco quiso dar un paso a la "renovación de la Catequesis", presentándolo como un ministerio laical.

Según el obispo, se trata de una gran novedad y la "realización de un deseo de San Pablo VI", que señalizaba la participación creciente de los fieles laicos en el servicio y en la colaboración con los pastores. "Han pasado 50 años hasta que la Iglesia llegue a reconocer que el servicio de tantos hombres y mujeres, con su empeño catequístico, constituyó realmente un ministerio peculiar para el crecimiento de la comunidad cristiana" afirmó Fisichella.

De esa forma, Francisco "promueve la formación y el esfuerzo del laicado". Fisichella añadió que la novedad va en el mismo sentido de la reciente institución de los ministerios de acólito y lector, permitiendo que los laicos "estén más preparados para la transmisión de la fe".

martes, 25 de mayo de 2021

Un nuevo y «antiguo ministerio»: el de catequista (II)

Un ministerio laical

El Papa instituyó este nuevo (y antiguo) ministerio de catequista, por tanto, como un "ministerio laical", pues los laicos, en su vida cotidiana, "tiene relaciones familiares y sociales" que les permiten vivenciar la realidad concreta del mundo en que vivimos y traducimos los términos de la fe.

Así define el papa Francisco este ministerio: "El catequista es llamado, en primer lugar, a expresar su competencia en el servicio pastoral de la transmisión de la fe que se desenvuelve en sus diferentes etapas: del primer anuncio que introduce al Kerigma a la instrucción que nos vuelve conscientes de la vida nueva en Cristo y prepara, en especial, a los sacramentos de la iniciación cristiana hasta la formación permanente, que permite a cada bautizado estar preparado a responder a quien le pida razón de su esperanza".

Como en la educación en general, la Catequesis puede y debe ser constantemente actualizada en sus "metodologías e instrumentos", afirma el Papa, para que el Evangelio sea anunciado con creatividad. "Fidelidad al pasado y responsabilidad con el presente son las condiciones indispensables para que la Iglesia pueda desenvolver su misión en el mundo".

El rito de la institución del ministerio será elaborado y publicado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Las conferencias episcopales deberán presentar una propuesta de formación a los catequistas, conforme a su realidad local. Corresponderá a los obispos diocesanos hacer el discernimiento sobre la misión del catequista y a quien instituirlo.

Será "hombres y mujeres de fe profunda y madurez humana, que tengan una participación activa en la vida de la comunidad cristiana", afirma el Santo Padre.

domingo, 23 de mayo de 2021

Un nuevo y «antiguo ministerio»: el de catequista (I)

El papa Francisco instituyó un nuevo ministerio en la Iglesia: el del catequista. En realidad se trata de un «antiguo ministerio» (Antiquum ministerium), título de la Carta Apostólica en forma de motu proprio -decreto papal con fuerza de ley-, en el que el Pontífice eleva la catequesis a la condición de ministerio instituido. Fue publicado el 11 de mayo, pero fue firmado el día 10, memoria litúrgica de san Juan de Ávila.

Esto quiere decir que, a partir de ahora, la Iglesia debe dedicar aún más atención a la formación de los catequistas, tratando a la Catequesis como una verdadera vocación. También habrá una ceremonia específica para instituir el ministerio.

Una historia antigua

La enseñanza de la Palabra de Dios y de las «cosas» eclesiásticas viene desde la Iglesia primitiva, de las comunidades que se habían formado alrededor de los apóstoles. En el documento, el Papa hace referencias a los «maestros» o personas que enseñaban a otros fieles. Había una «comunión de vida como característica de la fecundidad de la verdadera catequesis recibida», dijo el Papa.

Los catequistas siempre fueron hombres y mujeres que, «obedientes a la acción del Espíritu Santo, dedicaron su vida para edificar la Iglesia». Desde el Concilio Vaticano II, en los años 1960, la Iglesia ya pasó a hablar de la Catequesis como un ministerio, partiendo de su misión evangelizadora, y a ser ejercido en nuestros tiempos principalmente por los laicos.

A partir de ahí, dice el Papa, «la Iglesia sintió, con renovada conciencia, la importancia del empeño del laicado en la obra de la evangelización». El Concilio afirmó, en el decreto Ad gentes, que «el papel del catequista es de máxima importancia».

Más allá del Concilio Vaticano II, el papa Francisco también cita sínodos, conferencias episcopales y a San Pablo VI, en la justificación para la creación del ministerio del catequista.

«Recibir un ministerio laical como el de catequista imprime una acentuación mayor al desempeño misionero típico de cada bautizado, que se debe desenvolver de forma plenamente secular, sin caer en alguna expresión de clericalización», afirma el decreto, haciendo referencia a San Pablo VI.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Carta Apostólica Patris Corde en diez puntos

Con motivo del 150º aniversario de la declaración de San José como patrono de la Iglesia universal, el Papa Francisco nos ofrece la Carta Apostólica ‘Patris corde’. A continuación, os ofrecemos un breve resumen de esta carta en diez puntos:

1. “Levántate, toma contigo al niño y a su madre” (Mateo 2,13). En efecto una primera impresión que debemos tener en cuenta es que en los 4 Evangelios, Jesús es conocido como “el hijo de José”. Los evangelistas que más se refieren a San José son Mateo y Lucas, quienes ofrecen importantes destellos de la gran misión que le fue encomendada. De este modo, podemos afirmar que San José fue un padre y esposo en salida, un auténtico misionero.

2. Partiendo de esta premisa, es bueno tener presente que el año elegido por el Papa Francisco no es aleatorio, sino que coincide con la conmemoración de los 150 años de la Declaración de San José como Patrono de la Iglesia Universal. Por ello Francisco destaca las características más sobresalientes de su carácter, las que todos conocemos, aunque asimismo algunas, menos evidentes, que tal vez puedan pasar desapercibidas en una primera aproximación al santo. Así, cómo no, la Carta subraya su condición de humilde carpintero, su disposición a cumplir la voluntad de Dios o su imagen de hombre justo.

3. Sin embargo, sí hay un aspecto que sobresale notoriamente en la figura de San José. Es su relevancia como testigo de la Salvación. Y es que, después de la travesía de Nazaret a Belén, él ve nacer al Mesías en un pesebre, adorado con sencillez por los pastores y los Magos. De esta manera, José se erige en maestro de la contemplación. No es ajeno a todo ello que sea el titular de no pocos conventos de Carmelitas Descalzas y patrono de la propia Orden. Así, Dios se fijó en un hombre humilde, un padre de familia para encomendarle la sublime tarea de cuidar y ver crecer a su hijo unigénito.

4. Somos conscientes con estos detalles de la infinita confianza que Dios Padre depositó en José. El signo más elocuente de esta relación es el encargo que Dios le transmite en sueños para ponerle nombre: “Tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Francisco explica cómo este gesto es sinónimo de pertenencia. Así que Dios se vale de San José para elegir el nombre de Jesús, una decisión cuyo eco alcanza a toda la humanidad y por todos los tiempos.

5. Para Francisco, el personaje de San José se eleva como un padre amado. Para ello se apoya en la afirmación de San Juan Crisóstomo, conforme al cual: “entró al servicio de toda la economía de la Encarnación”, siendo padre de Jesús y esposo de María. Y es muy acertada la mirada de San Pablo VI, quien pondera haber hecho de su vida sacrificio y servicio a favor del misterio de la Encarnación, aunque también destaca de San José “haber utilizado la autoridad legal que le correspondía, en la Sagrada Familia, para hacer de ella un don total de sí mismo, de su vida, de su trabajo”.

6. Otro rasgo que Francisco destaca en San José es el de constituirse como Padre en la ternura. Ya hemos visto que José amó a Jesús con corazón de padre -”patris corde”-. El Papa ilumina una cualidad que puede pasar desapercibida ante la grandeza de José. Y es que el gran Santo nos demuestra que Dios “puede actuar a través de nuestros miedos, de nuestras fragilidades, de nuestra debilidad”. Es ésta una característica notable, pues es reflejo de que la grandeza de Dios con frecuencia se revela precisamente valiéndose de la pequeñez. Tenemos que estar atentos.

7. Pero, sin duda, la característica que más me impresiona del modo en que Francisco ensalza la imagen de San José es la de Padre en la acogida. Es curioso porque Francisco aprecia en San José un contrapunto a la violencia psicológica, verbal y física tan frecuente en nuestros días. Y lo hace desde una impresionante nobleza de corazón, que le lleva a aceptar a María sin condiciones. San José no se violenta. No necesita explicaciones. Sólo actúa. Actúa acogiendo. Su dimensión se agiganta en la acogida de María y del fruto de su vientre, Jesús.

8. Por eso José es un santo de constante actualidad. Porque es definitivamente un optimista. Un hombre para quien no importan las apariencias, sino que se fija exclusivamente en la voluntad de Dios. No quiere decir que no tuviera miedo, aunque Francisco prefiere hablar sabiamente de “valentía creativa”. Sí, tuvo miedo, pero confió. Se abandonó a la voluntad del Dios que puede todo. San Pablo lo explica señalando que “sabemos que todo contribuye al bien de quienes aman a Dios”, “aún lo que llamamos mal”, apostilló San Agustín. Ante la palabra de estos grandes santos, poco más puede sostenerse.

9. El documento destaca muchas características más propias de la personalidad y la actitud de José. Es padre trabajador y obediente. Trabaja desde la sombra, sabiendo ceder el protagonismo a Jesús y a su Madre, María. Pocas cosas hoy se echan en falta tanto como la labor callada y fuera de los focos. Esa asunción voluntaria de la tarea encomendada sin buscar la publicidad, el éxito mundano ni el reconocimiento es realmente digna de admiración. Decididamente, San José es un grande de la historia.

10. Y precisamente su grandeza radica, no en sus muchas y alabadas cualidades, sino en que Dios escogió a José para la más delicada misión: cuidar de sus tesoros, Jesús y María. Por eso, iconográficamente, San José, con su vara, ocupa el vértice de las imágenes de la Sagrada Familia. 

Celebremos con Francisco, y toda la Iglesia, el gran regalo de San José, verdadero ejemplo de autenticidad.

lunes, 15 de febrero de 2021

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2021


 
 «MIRAD, ESTAMOS SUBIENDO A JERUSALÉN,….» (Mt 20,18).

Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad.

Este es el tema elegido por el Papa Francisco para esta Cuaresma. En el texto presenta «el ayuno, la oración y la limosna como condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante.»

Para continuar leyendo el mensaje, pulsa AQUÍ

domingo, 27 de septiembre de 2020

Importante discurso del Papa Francisco a las Naciones Unidas

El 25 de septiembre de 2020 el Papa Francisco se dirigió a la Asamblea General de las Naciones Unidas a través de un videomensaje con ocasión del 75 aniversario de la ONU. Se trata de un discurso particularmente importante porque permite apreciar los grandes temas que son de preocupación del Santo Padre en este contexto mundial.

Esos temas son: el sistema internacional y el multilateralismo; el derecho a la salud; el trabajo en el contexto de la robotización; el marco ético y la cultura del descarte; la persecución religiosa, incluso contra cristianos; las armas y su impacto humanitario; los refugiados; el modelo económico y la subsidiariedad; el problema de las naciones endeudadas; la arquitectura financiera internacional; el cambio climático; los niños; el aborto; la familia y los colonialismos ideológicos; la promoción de la mujer.

A continuación, ofrecemos un resumen del discurso a través de una selección de las principales frases:

Sobre el sistema internacional y el multilateralismo:

* [En esta crisis provocada por el Covid-19]... Nos enfrentamos, pues, a la elección entre uno de los dos caminos posibles: uno conduce al fortalecimiento del multilateralismo, expresión de una renovada corresponsabilidad mundial, de una solidaridad fundamentada en la justicia y en el cumplimiento de la paz y de la unidad de la familia humana, proyecto de Dios sobre el mundo; el otro, da preferencia a las actitudes de autosuficiencia, nacionalismo, proteccionismo, individualismo y aislamiento, dejando afuera los más pobres, los más vulnerables, los habitantes de las periferias existenciales. Y ciertamente será perjudicial para la entera comunidad, causando autolesiones a todos. Y esto no debe prevalecer.

* De una crisis no se sale igual: o salimos mejores o salimos peores. Por ello, en esta coyuntura crítica, nuestro deber es repensar el futuro de nuestra casa común y proyecto común. Es una tarea compleja, que requiere honestidad y coherencia en el diálogo, a fin de mejorar el multilateralismo y la cooperación entre los Estados. Esta crisis subraya aún más los límites de nuestra autosuficiencia y común fragilidad y nos plantea explicitarnos claramente cómo queremos salir: mejores o peores. Porque repito, de una crisis no se sale igual: o salimos mejores o salimos peores.

* La pandemia nos ha mostrado que no podemos vivir sin el otro, o peor aún, uno contra el otro. Las Naciones Unidas fueron creadas para unir a las naciones, para acercarlas, como un puente entre los pueblos; usémoslo para transformar el desafío que enfrentamos en una oportunidad para construir juntos, una vez más, el futuro que queremos.

Sobre el derecho a la salud:

* La pandemia ha puesto de relieve la urgente necesidad de promover la salud
pública y de realizar el derecho de toda persona a la atención médica básica. Por tanto, renuevo el llamado a los responsables políticos y al sector privado a que tomen las medidas adecuadas para garantizar el acceso a las vacunas contra el COVID-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para atender a los enfermos. Y si hay que privilegiar a alguien, que ése sea el más pobre, el más vulnerable, aquel que normalmente queda discriminado por no tener poder ni recursos económicos.

Sobre el tema del trabajo en el contexto de la robotización:

* ...pienso también en los efectos sobre el trabajo, sector desestabilizado por un mercado laboral cada vez más impulsado por la incertidumbre y la “robotización” generalizada. Es particularmente necesario encontrar nuevas formas de trabajo que sean realmente capaces de satisfacer el potencial humano y que afirmen a la vez nuestra dignidad. Para garantizar un trabajo digno hay que cambiar el paradigma económico dominante que sólo busca ampliar las ganancias de las empresas. El ofrecimiento de trabajo a más personas tendría que ser uno de los principales objetivos de cada empresario, uno de los criterios de éxito de la actividad productiva. El progreso tecnológico es útil y necesario siempre que sirva para hacer que el trabajo de las personas sea más digno, más seguro, menos pesado y agobiante.

Sobre el marco ético y la cultura del descarte:

* Este cambio necesita un marco ético más fuerte, capaz de superar la «tan difundida e inconscientemente consolidada “cultura del descarte”». En el origen de esta cultura del descarte existe una gran falta de respeto por la dignidad humana, una promoción ideológica con visiones reduccionistas de la persona, una negación de la universalidad de sus derechos fundamentales, y un deseo de poder y de control absolutos que domina la sociedad moderna de hoy. Digámoslo por su nombre: esto también es un atentado contra la humanidad.

Sobre la persecución religiosa, incluso contra cristianos:

* De hecho, es doloroso ver cuántos derechos fundamentales continúan siendo violados con impunidad. La lista de estas violaciones es muy larga y nos hace llegar la terrible imagen de una humanidad violada, herida, privada de dignidad, de libertad y de la posibilidad de desarrollo. En esta imagen, también los creyentes religiosos continúan sufriendo todo tipo de persecuciones, incluyendo el genocidio debido a sus creencias. También, entre los creyentes religiosos, somos víctimas los cristianos: cuántos sufren alrededor del mundo, a veces obligados a huir de sus tierras ancestrales, aislados de su rica historia y de su cultura.

Sobre las armas y su impacto humanitario:

* También debemos admitir que las crisis humanitarias se han convertido en el statu quo, donde los derechos a la vida, a la libertad y a la seguridad personales no están garantizados. De hecho, los conflictos en todo el mundo muestran que el uso de armas explosivas, sobre todo en áreas pobladas, tiene un impacto humanitario dramático a largo plazo. En este sentido, las armas convencionales se están volviendo cada vez menos “convencionales” y cada vez más “armas de destrucción masiva”, arruinando ciudades, escuelas, hospitales, sitios religiosos, e infraestructuras y servicios básicos para la población.

* Debemos preguntarnos si las principales amenazas a la paz y a la seguridad como, la pobreza, las epidemias y el terrorismo, entre otras, pueden ser enfrentadas efectivamente cuando la carrera armamentista, incluyendo las armas nucleares, continúa desperdiciando recursos preciosos que sería mejor utilizar en beneficio del desarrollo integral de los pueblos y para proteger el medio ambiente natural.

* Es necesario romper el clima de desconfianza existente. Estamos presenciando una erosión del multilateralismo que resulta todavía más grave a la luz de nuevas formas de tecnología militar, como son los sistemas letales de armas autónomas (LAWS), que están alterando irreversiblemente la naturaleza de la guerra, separándola aún más de la acción humana.

* Hay que desmantelar las lógicas perversas que atribuyen a la posesión de armas la seguridad personal y social. Tales lógicas sólo sirven para incrementar las ganancias de la industria bélica, alimentando un clima de desconfianza y de temor entre las personas y los pueblos.

* Y en particular, “la disuasión nuclear” fomenta un espíritu de miedo basado en la amenaza de la aniquilación mutua, que termina envenenando las relaciones entre los pueblos y obstruyendo el diálogo. Por eso, es tan importante apoyar los principales instrumentos legales internacionales de desarme nuclear, no proliferación y prohibición. La Santa Sede espera que la próxima Conferencia de Revisión del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) resulte en acciones concretas conformes con nuestra intención conjunta «de lograr lo antes posible la cesación de la carrera de armamentos nucleares y de emprender medidas eficaces encaminadas al desarme nuclear».

* Además, nuestro mundo en conflicto necesita que la ONU se convierta en un taller para la paz cada vez más eficaz, lo cual requiere que los miembros del Consejo de Seguridad, especialmente los Permanentes, actúen con mayor unidad y determinación. En este sentido, la reciente adopción del alto al fuego global durante la presente crisis, es una medida muy noble, que exige la buena voluntad de todos para su implementación continuada. Y también reitero la importancia de disminuir las sanciones internacionales que dificultan que los Estados brinden el apoyo adecuado a sus poblaciones.

Sobre los refugiados:

* Además, muchos se ven obligados a abandonar sus hogares. Con frecuencia, los refugiados, los migrantes y los desplazados internos en los países de origen, tránsito y destino, sufren abandonados, sin oportunidad de mejorar su situación en la vida o en la de su familia. Peor aún, miles son interceptados en el mar y devueltos a la fuerza a campos de detención donde enfrentan torturas y abusos. Muchos son víctimas de la trata, la esclavitud sexual o el trabajo forzado, explotados en labores degradantes, sin un salario justo. ¡Esto que es intolerable, sin embargo, es hoy una realidad que muchos ignoran intencionalmente!

Sobre el modelo económico y la subsidiariedad:

* Esto incluye reconsiderar el papel de las instituciones económicas y financieras, como las de Bretton-Woods, que deben responder al rápido aumento de la desigualdad entre los súper ricos y los permanentemente pobres. Un modelo económico que promueva la subsidiariedad, respalde el desarrollo económico a nivel local e invierta en educación e infraestructura que beneficie a las comunidades locales, proporcionará las bases para el mismo éxito económico y a la vez, para renovación de la comunidad y la nación en general. Y aquí renuevo mi llamado para que «considerando las circunstancias […] se afronten — por parte de todos los Países — las grandes necesidades del momento, reduciendo, o incluso condonando, la deuda que pesa en los presupuestos de aquellos más pobres».

Sobre el problema de las naciones endeudadas:

* La comunidad internacional tiene que esforzarse para terminar con las injusticias económicas. «Cuando los organismos multilaterales de crédito asesoren a las diferentes naciones, resulta importante tener en cuenta los conceptos elevados de la justicia fiscal, los presupuestos públicos responsables en su endeudamiento y, sobre todo, la promoción efectiva y protagónica de los más pobres en el entramado social». Tenemos la responsabilidad de proporcionar asistencia para el desarrollo a las naciones empobrecidas y alivio de la deuda para las naciones muy endeudadas.

Renovar la arquitectura financiera internacional:

* «Una nueva ética supone ser conscientes de la necesidad de que todos se comprometan a trabajar juntos para cerrar las guaridas fiscales, evitar las evasiones y el lavado de dinero que le roban a la sociedad, como también para decir a las naciones la importancia de defender la justicia y el bien común sobre los intereses de las empresas y multinacionales más poderosas». Este es el tiempo propicio para renovar la arquitectura financiera internacional.

Sobre el cambio climático:

* ...debemos admitir honestamente que, si bien se han logrado algunos progresos, la poca capacidad de la comunidad internacional para cumplir sus promesas de hace cinco años me lleva a reiterar que «hemos de evitar toda tentación de caer en un nominalismo declaracionista con efecto tranquilizador en las conciencias. Debemos cuidar que nuestras instituciones sean realmente efectivas en la lucha contra todos estos flagelos». Pienso también en la peligrosa situación en la Amazonía y sus poblaciones indígenas. Ello nos recuerda que la crisis ambiental está indisolublemente ligada a una crisis social y que el cuidado del medio ambiente exige una aproximación integral para combatir la pobreza y combatir la exclusión.

* Ciertamente es un paso positivo que la sensibilidad ecológica integral y el deseo de acción hayan crecido. «No debemos cargar a las próximas generaciones con los problemas causados por las anteriores. […] Debemos preguntarnos seriamente si existe —entre nosotros— la voluntad política […] para mitigar los efectos negativos del cambio climático, así como para ayudar a las poblaciones más pobres y vulnerables que son las más afectadas».

Sobre los niños:

* No podemos dejar de notar las devastadoras consecuencias de la crisis del Covid-19 en los niños, comprendiendo los menores migrantes y refugiados no acompañados. La violencia contra los niños, incluido el horrible flagelo del abuso infantil y de la pornografía, también ha aumentado dramáticamente.

* Además, millones de niños no pueden regresar a la escuela. En muchas partes del mundo esta situación amenaza un aumento del trabajo infantil, la explotación, el maltratado y la desnutrición.

Sobre el aborto:

* Desafortunadamente, los países y las instituciones internacionales también están promoviendo el aborto como uno de los denominados “servicios esenciales” en la respuesta humanitaria. Es triste ver cuán simple y conveniente se ha vuelto, para algunos, negar la existencia de vida como solución a problemas que pueden y deben ser resueltos tanto para la madre como para el niño no nacido. Imploro, pues, a las autoridades civiles que presten especial atención a los niños a quienes se les niegan sus derechos y dignidad fundamentales, en particular, su derecho a la vida y a la educación. No puedo evitar recordar el apelo de la joven valiente Malala Yousafzai, quien hace cinco años en la Asamblea General nos recordó que “un niño, un maestro, un libro y un bolígrafo pueden cambiar el mundo”.

Sobre la familia y los colonialismos ideológicos:

* Los primeros educadores del niño son su mamá y su papá, la familia que la Declaración Universal de los Derechos Humanos describe como «el elemento natural y fundamental de la sociedad». Con demasiada frecuencia, la familia es víctima de colonialismos ideológicos que la hacen vulnerable y terminan por provocar en muchos de sus miembros, especialmente en los más indefensos —niños y ancianos—un sentido de desarraigo y orfandad. La desintegración de la familia se hace eco en la fragmentación social que impide el compromiso para enfrentar enemigos comunes. Es hora de reevaluar y volver a comprometernos con nuestros objetivos.

Sobre la promoción de la mujer:

* En todos los niveles de la sociedad las mujeres están jugando un papel importante, con su contribución única, tomando las riendas con gran coraje en servicio del bien común. Sin embargo, muchas mujeres quedan rezagadas: víctimas de la esclavitud, la trata, la violencia, la explotación y los tratos degradantes. A ellas y a aquellas que viven separadas de sus familias, les expreso mi fraternal cercanía a la vez que reitero una mayor decisión y compromiso en la lucha contra estas prácticas perversas que denigran no sólo a las mujeres sino a toda la humanidad que, con su silencio y no actuación efectiva, se hace cómplice.

domingo, 5 de abril de 2020

Imágenes del Domingo de Ramos en la Basílica de San Pedro

A continuación, os dejamos algunas imágenes de la Misa del Domingo de Ramos que se celebró en la Basílica de San Pedro.

martes, 4 de junio de 2019

El Papa a Cáritas Internacional

"La caridad no es una “píldora calmante” para nuestras conciencias". El Papa recordó que la Iglesia no es una agencia humanitaria.

domingo, 2 de junio de 2019

Francisco, el Papa de todos



Jorge Mario Bergoglio, es el primer cardenal jesuita y de América Latina en ser consagrado Papa de la Iglesia Católica.  El 13 de marzo de 2013, el entonces Arzobispo de Buenos Aires y ahora Papa Francisco, hace historia al ser elegido en sustitución de Benedicto XVI, quien abdicó a su cargo. En su primer discurso como Papa, Francisco con humildad pidió:   

"Y ahora iniciamos este camino, Obispo y pueblo. Un camino de hermandad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros, el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya gran hermandad. Y ahora quisiera dar la bendición, pero les pido un favor. Antes de que el obispo bendiga al pueblo les pido que ustedes recen al Señor para que me bendiga. La oración del pueblo que pide la bendición para su obispo. Hagamos en silencio esta oración de ustedes sobre mí".

En este importante trabajo documental se expone el vivo pensamiento y la humildad que guía la vida de Francisco, su estilo de vida sencillo, cercano al pueblo, y sus profundos conocimientos de teología. Con estas cualidades Bergoglio ha conquistado la confianza y la simpatía, no solo de sus fieles, sino también de gran parte de la opinión pública. Estos notables atributos trazan el sendero para su consagración como Sumo Pontífice. Este documental muestra el particular estilo de Bergoglio, sus años al frente de la Iglesia Católica en Argentina, ya orientados a la construcción de una nueva era de la religión para el mundo. Tras su consagración, y ya desde los primeros días, el Papa Francisco demuestra una clara intención de conducir la estructura de la Iglesia Católica con una actitud austera, con fuerte preocupación social y con una clara intención de fomentar un nuevo encuentro entre los hombres y Dios.

martes, 14 de mayo de 2019

Las mejores imágenes del viaje del Papa a Bulgaria y Macedonia del Norte

El último viaje del Papa Francisco fue breve, pero intenso. Duró solamente tres días, de los cuales dos estuvo en Bulgaria y uno en Macedonia del Norte. La visita a estos países dejó imágenes tan bonitas como estas.

Después de Juan Pablo II, ningún papa había visitado Bulgaria en 17 años. El Papa Francisco además, es el primer Papa que ha viajado a Macedonia del Norte.

Francisco se reunió con las autoridades y líderes religiosos de ambos países. También con jóvenes de todas las religiones y refugiados. Uno de los momentos más especiales de su viaje fue la visita al santuario memorial de Madre Teresa de Calcuta en la ciudad donde nació la santa, Skopje, en Macedonia del Norte.

domingo, 12 de mayo de 2019

Hoy celebramos la Jornada Mundial por las Vocaciones

La valentía de arriesgar por la promesa de Dios” es el título del Mensaje del Papa para la LVI Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que este año se celebra este domingo 12 de mayo.
 

En el Mensaje,  con fecha  31 de enero, Memoria de San Juan Bosco, Francisco retoma como punto de reflexión lo que compartió con los jóvenes en Panamá en la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud en el país centroamericano, precisando que este evento junto a la “fructífera experiencia del Sínodo dedicado a los jóvenes” del mes de octubre, ayudaron a  “que la Iglesia prestase más atención a la voz del Espíritu y también a la vida de los jóvenes, a sus interrogantes, al cansancio que los sobrecarga y a las esperanzas que albergan”.

Promesa y riesgo
La reflexión del Papa en esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones se centra en “cómo la llamada del Señor nos hace portadores de una promesa y, al mismo tiempo, nos pide la valentía de arriesgarnos con él y por él”.  Y para ello el obispo de Roma se basa en “la escena evangélica de la llamada de los primeros discípulos en el lago de Galilea” (Mc 1,16-20), que relata la experiencia de dos parejas de hermanos pescadores, Simón y Andrés junto a Santiago y Juan: “En ciertos días, la pesca abundante recompensaba el duro esfuerzo, pero otras veces, el trabajo de toda una noche no era suficiente para llenar las redes y regresaban a la orilla cansados y decepcionados” afirma el Papa, señalando que “Estas son las situaciones ordinarias de la vida”, en las que cada persona “se esfuerza en actividades que confía en que sean fructíferas, avanza en el “mar” de muchas posibilidades en busca de la ruta adecuada que pueda satisfacer su sed de felicidad. A veces se obtiene una buena pesca, otras veces, en cambio, hay que armarse de valor para pilotar una barca golpeada por las olas, o hay que lidiar con la frustración de verse con las redes vacías”.

Jesús rompe la parálisis de la normalidad
Como en cada llamada -  continúa el Papa – también en este  caso se produce un encuentro” y “aquel día Jesús fue al encuentro de aquellos pescadores, rompiendo la «parálisis de la normalidad» y “les hizo una promesa: Os haré pescadores de hombres”

Parte de un gran proyecto
El Santo Padre explica entonces que la llamada del Señor, “no es una intromisión de Dios en nuestra libertad; no es una ‘jaula’  sino que al contrario, “es la iniciativa amorosa con la que Dios viene a nuestro encuentro” para invitarnos a ser parte  de “gran proyecto”, “mostrándonos en el horizonte un mar más amplio y una pesca sobreabundante”.  Porque – agrega – “el deseo de Dios es que nuestra vida no acabe siendo prisionera de lo obvio, que no se vea arrastrada por la inercia de los hábitos diarios”. Porque “cada uno de nosotros está llamado de diferentes maneras a algo grande”, y “que la vida no debe quedar atrapada en las redes de lo absurdo y de lo que anestesia el corazón”.

“La vocación es una invitación a no quedarnos en la orilla con las redes en la mano, sino a seguir a Jesús por el camino que ha pensado para nosotros, para nuestra felicidad y para el bien de los que nos rodean”.

Correr el riesgo
Necesario para abrazar esta promesa es “el valor de arriesgarse y decidir” e implicarnos “con todo nuestro ser y correr el riesgo de enfrentarnos a un desafío desconocido” – agrega el Santo Padre porque “cuando estamos ante el vasto mar de la vocación, no podemos quedarnos a reparar nuestras redes, en la barca que nos da seguridad, sino que debemos fiarnos de la promesa del Señor”.

“Me refiero sobre todo a la llamada a la vida cristiana –explica Francisco - que todos recibimos con el bautismo y que nos recuerda que nuestra vida no es fruto del azar, sino el don de ser hijos amados por el Señor, reunidos en la gran familia de la Iglesia.  “La Iglesia es nuestra madre” – afirma – y  “debemos amarla” aun “cuando descubramos en su rostro las arrugas de la fragilidad y del pecado”, y “contribuir a que sea siempre más hermosa y luminosa, para que pueda ser en el mundo testigo del amor de Dios”.

Las elecciones de la vida cristiana: vocaciones
El Papa explica a continuación que la vida cristiana se expresa en elecciones “que dan una dirección precisa a nuestra navegación”, y “contribuyen al crecimiento del Reino de Dios en la sociedad”. “Me refiero a la decisión de casarse en Cristo y formar una familia, así como a otras vocaciones vinculadas al mundo del trabajo y de las profesiones, al compromiso en el campo de la caridad y de la solidaridad, a las responsabilidades sociales y políticas”. Todas “vocaciones que nos hacen portadores de una promesa de bien, de amor y de justicia no solo para nosotros, sino también para los ambientes sociales y culturales en los que vivimos”, explica.

Vida consagrada: No caer en el cansancio de la esperanza
Y alguno, en el encuentro con el Señor, “puede sentir la fascinación de la llamada a la vida consagrada o al sacerdocio ordenado” continúa el Pontífice. Esta  llamada a convertirse pescador de hombres” es “un descubrimiento que entusiasma y al mismo tiempo asusta” dice el Papa señalando al mismo tiempo que “muchas resistencias interiores pueden obstaculizar una decisión semejante, así como en ciertos ambientes muy secularizados, en los que parece que ya no hay espacio para Dios y para el Evangelio, se puede caer en el desaliento y en el “cansancio de la esperanza”

Jóvenes no se dejen contagiar por el miedo
Franciscos dirige en particular a los jóvenes exhortándolos a no ser “sordos ante la llamada del Señor”, a confiarse en él. “No se dejen contagiar por el miedo, que nos paraliza ante las altas cumbres que el Señor nos propone”.

Iglesia ofrezca a los jóvenes escucha y discernimiento
El Papa también escribe que no siempre es fácil discernir la propia vocación y orientar la vida de la manera correcta. Por este motivo, es necesario un compromiso renovado por parte de toda la Iglesia – sacerdotes, religiosos, animadores pastorales, educadores – para que se les ofrezcan, especialmente a los jóvenes, posibilidades de escucha y de discernimiento. De ahí la necesidad de una pastoral juvenil y vocacional – añade – que ayude al descubrimiento del plan de Dios, especialmente a través de la oración, la meditación de la Palabra de Dios, la adoración eucarística y el acompañamiento espiritual.

Mirar a María
Finalmente, como se ha hablado varias veces durante la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, el Pontífice invita nuevamente a  “mirar a María” porque también para ella “la vocación fue al mismo tiempo una promesa y un riesgo”. “Su misión no fue fácil, sin embargo no permitió que el miedo se apoderara de ella. Y su sí “fue el ‘sí’ de quien quiere comprometerse y el que quiere arriesgar, de quien quiere apostarlo todo, sin más seguridad que la certeza de saber que era portadora de una promesa”.

Y a ellos, a los jóvenes pregunta: ¿Se sienten portadores de una promesa? Pregunta el Papa a los jóvenes. María, ejemplifica el Papa, “tendría una ‘misión difícil’ pero esto no sería un motivo para decir “no”. Y concluye su mensaje con una oración en esta Jornada, “pidiéndole al Señor que nos descubra su proyecto de amor para nuestra vida y que nos dé el valor para arriesgarnos en el camino que él ha pensado para nosotros desde la eternidad”.

domingo, 27 de enero de 2019

Fotos de la Misa de envío JMJ de Panamá

¡Qué hermosa jornada la que se ha vivido! El Santo Padre ahora los envía a llevar la fe y la experiencia a todos sus lugares de origen. Hermosas imágenes que quedarán en los corazones de los presentes.