sábado, 18 de noviembre de 2017

El 19 de noviembre se celebra la I Jornada Mundial de los Pobres

El  domingo 19 de noviembre la Iglesia celebra la I Jornada Mundial de los Pobres. Una invitación que el Santo Padre dirige a toda la Iglesia, así como a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que escuchen el grito de ayuda de los pobres.

Esta Jornada, que se celebra con el lema «No amemos de palabra sino con obras», nace hace un año. El 13 de noviembre se cerraban en todo el mundo las Puertas de la Misericordia y en la Basílica de San Pedro el Santo Padre celebraba el Jubileo dedicado a todas las personas marginadas. De manera espontanea, al finalizar la homilía, el papa Francisco manifiesta su deseo: “quisiera que hoy fuera la «Jornada de los pobres»”.

 “Precisamente hoy, cuando hablamos de exclusión, vienen rápido a la mente personas concretas; no cosas inútiles, sino personas valiosas. La persona humana, colocada por Dios en la cumbre de la creación, es a menudo descartada, porque se prefieren las cosas que pasan. Y esto es inaceptable, porque el hombre es el bien más valioso a los ojos de Dios. Y es grave que nos acostumbremos a este tipo de descarte; es para preocuparse, cuando se adormece la conciencia y no se presta atención al hermano que sufre junto a nosotros o a los graves problemas del mundo… Hoy, en las catedrales y santuarios de todo el mundo, se cierran las Puertas de la Misericordia. Pidamos la gracia de no apartar los ojos de Dios que nos mira y del prójimo que nos cuestiona… especialmente al hermano olvidado y excluido, al Lázaro que yace delante de nuestra puerta. Hacia allí se dirige la lente de la Iglesia.… A la luz de estas reflexiones, quisiera que hoy fuera la «Jornada de los pobres»”.
(Papa Francisco,  13 de noviembre de 2016)

sábado, 11 de noviembre de 2017

Misas e intenciones de Padrón


Misas e intenciones de Iria


¿Eres católico o solamente lo aparentas?

Una joven es llevada a un juzgado por ser católica, pero finalmente llega su abogado y “la salva” de la condena por no existir evidencia de que ella realmente practique el catolicismo. Este vídeo, producido por outside of da box con un estilo peculiar, nos lleva finalmente a hacernos una pregunta: ¿soy católico o aparento serlo?

Quizás la respuesta no sea un simple ‘sí’ o ‘no’ rotundos porque nuestra fragilidad humana nos hace caer constantemente y algunas de nuestras actuaciones no serán coherentes con lo que predicamos, pero es importante hacer conciencia de ello y buscar la forma de cambiarlo.

Al ver este vídeo, me identifiqué con la vida de católica que llevaba antes y quisiera compartirles mi experiencia. La verdad no sé si esto del cuestionamiento nos pasa a todos por igual, pero yo sí llegué a hacerme la pregunta de ¿por qué soy católica? Después de estar en un colegio católico desde los 6 hasta los 18 años e ir a misa de domingo con mi familia –tal vez sin darme mucha cuenta– ser católica para mí se convirtió en una especie de tradición o mero cumplimiento.



Cuando fui a vivir a otro país para estudiar, conocí a muchas personas de países, culturas, religiones y formas de pensar y de vivir totalmente diferentes a las que yo había estado acostumbrada. Fue en esas circunstancias cuando me di cuenta de que mi religión era algo que me caracterizaba; cuando iba a misa los domingos por la mañana y al volver a casa mis roomies me preguntaban por qué empleaba mi tiempo de fin de semana en eso o simplemente en qué consistía todo eso que practicaba. Cuando empecé a buscar respuestas a sus preguntas, inevitablemente empecé a preguntarme yo también. Fue una etapa definitiva, un re-descubrimiento del valor de mi religión y de cómo la practicaba, ya no debía solo preocuparme de ir a misa los domingos, sino de vivir mi fe y vivir lo que les explicaba a los demás. Aunque en realidad, vivir con coherencia no fue nada fácil y sigue siendo una constante lucha diaria.      

En realidad, todos los que somos bautizados, practiquemos o no, somos parte del pueblo de Dios y Él con su misericordia y amor infinitos actuará acorde la situación de cada uno. Sin embargo, si buscamos conocer mejor a Dios, aprender a mirarlo de otra manera, hablarle más seguido y tratar de escucharlo para entender la vida desde su amor; viviremos una experiencia transformadora y ser coherentes será cada vez más fácil.

Las palabras del Papa Francisco en una de sus homilías calzan perfectamente con el mensaje final del vídeo, en el que la joven que ha sido juzgada descubre que todo lo que ha hecho como católica ha sido por cumplir, contentar a alguien más e incluso por causas superficiales como encontrarse con el chico que le gustaba, pero no por amor verdadero. «El amor impulsa y da fecundidad a la vida camino de fe: sin amor, tanto la vida como la fe resultan estériles».  

Si crees que vives tu fe de una manera monótona o sin encontrarle mucho sentido, puede ser un buen momento para repensarlo y decidir darle un empujoncito a tu relación con Dios.

martes, 7 de noviembre de 2017

Ávila inaugura el Año Jubilar Teresiano

El mismo domingo 15 de octubre, día de Santa Teresa de Jesús, se celebraba en Ávila la apertura del primer Año Jubilar Teresiano. El Papa Francisco ha concedido a la capital abulense y a Alba de Tormes, celebrar el Jubileo cuando la fiesta de Santa Teresa coincida con un domingo. Este jubileo, concluirá en octubre de 2018.

Más de 2600 personas participaron en la misa que se celebró en la Plaza del Mercado Chico de la ciudad. Estuvo presidida por el cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española. Le acompañaban, además el obispo de esta sede, el Nuncio de Su Santidad, otros obispos y un numeroso grupo de sacerdotes. Además, estuvieron presentes representantes de las distintas ramas de religiosos y religiosas de la familia carmelitana.

Mons. Blázquez definió a la Santa andariega como "una madre que merece ser escuchada, nos alimenta con pan de inteligencia y nos da a beber agua de sabiduría".


La tarde del sábado, en el Convento de La Santa, de los carmelitas, lugar donde ella nació, se abría la Puerta Santa por donde pasarán los peregrinos que deseen ganar el Jubileo. Mons. García Burillo, obispo de Ávila, destacó lo poco habitual que el Papa conceda un Año Santo de forma periódica, y que será "un río de gracia" como el que se vivió con la celebración del V Centenario de Santa Teresa.

viernes, 3 de noviembre de 2017

La mitra de la Inmaculada




El 8 de diciembre de 1854 el beato papa Pio IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción de María. Para la ocasión se elaboró una mitra preciosa que representa a Nuestra Señora en la parte frontal. Esa mitra ha sido usada por sus sucesores en ocasiones solemnes.

Aquí se puede apreciar a San Juan Pablo II y a Benedicto XVI usándola.




martes, 31 de octubre de 2017

Dos clases de inclinación de cabeza

En el rito romano actual hay dos clases de inclinación: de cuerpo o profunda, y de cabeza.

A) La inclinación profunda se hace doblando todo el tronco superior, desde la cintura, hacia delante.

Esta inclinación se hace:

1.- Al altar, todos los que se acercan al presbiterio, o se retiran, o pasan delante.

2.- En la oración “Purifica mi corazón”, que se dice antes de proclamar el Evangelio, si lo dice el sacerdote; o el diácono mientras recibe la bendición antes de proclamarlo.

3.- En las palabras “Y por obra del Espíritu Santo…” del Credo.

4.- El sacerdote en la oración “Acepta, Señor, nuestro corazón contrito” durante el ofertorio.

5.- El sacerdote en el Canon Romano, durante las palabras “Te pedimos humildemente”.

6.- El sacerdote, además, debe pronunciar las palabras del Señor, durante la Consagración, haciendo una inclinación.

7.- Los acólitos hacen la inclinación antes de acercarse a prestarle un servicio al celebrante (acercarle el misal, lavarle las manos, ponerle la mitra).

8.- También se requiere la inclinación profunda al Obispo, antes y después de la incensación.

Además, habrá que hacerla cada vez que los distintos libros litúrgicos lo ordenan expresamente.

B) En la inclinación de cabeza, únicamente se mueve la cabeza desde el cuello, sin que se mueva el tronco.

La inclinación de cabeza se realiza cuando se mencionan las tres Personas Divinas a la vez (por ejemplo, en la primera parte del Gloria) el nombre de Jesús, el nombre de María o el santo en honor a quien se celebra la misa. Textualmente dice la Instrucción General del Misal Romano en el núm. 275: “La inclinación de cabeza se hace cuando se nombran al mismo tiempo las tres Divinas Personas, y al nombre de Jesús, de la bienaventurada Virgen María y del Santo en cuyo honor se celebra la Misa.”

Cuando concurren el nombre de la Virgen María o al santo del día junto con el nombre de Jesús (por ejemplo, en la Plegaria Eucarística I), se sugiere hacer más profunda la inclinación al nombre de Jesús.

En principio esto es una obligación de los celebrantes; pero la Instrucción no lo menciona como obligación única de los sacerdotes. Por tanto, creo que los fieles también podemos y debemos hacerlo, como un signo de reverencia al Nombre de Jesús y de María, y a la Trinidad, lo que además nos ayudará a estar más atentos.

En la forma extraordinaria, además de hacer una inclinación de cabeza ante los nombres de Jesús, de María, del santo del día, o al mencionar juntas a las tres Personas Divinas, tiene que hacerse también cuando se menciona el nombre del pontífice reinante.


Esta práctica la usa Mons. Georg Gänswein, Prefecto de la Casa Pontificia y secretario del papa emérito Benedicto XVI. Eso se puede apreciar en el siguiente vídeo de una misa en la que concelebra con el papa Francisco y que, al decir su nombre, inclina la cabeza.


lunes, 30 de octubre de 2017

Qué celebramos el día de todos los Santos y el de Difuntos

En estos días, los cristianos celebramos dos fechas muy señaladas en nuestro calendario. Cada año, el 1 y el 2 de noviembre, miles de personas celebran la festividad de Todos los Santos junto con la conmemoración de los Fieles Difuntos; una ocasión que nos ha de llenar el corazón de inmensa esperanza, aunque la realidad actual muchas veces se nos imponga, trayéndonos un sentido muy distinto a aquel con el que nuestros mayores celebraban estas fiestas religiosas.

Hoy en día, nos cruzamos con fiestas que tienen que ver muy poco con el sentido cristiano; en nuestros colegios se enseña a los niños a celebrar fiestas de brujas y fantasmas, que de alguna manera son fiestas de muerte. En las calles, bares, restaurantes, tiendas, etc, se extiende un ambiente de miedo y terror que desvirtúa el verdadero sentido de estos días. Mientras unos celebran la muerte, los cristianos celebramos con esperanza la llamada que Dios nos hace a la Vida Eterna. Mientras algunos se quedan en fiestas de fantasmas, los cristianos rezamos por nuestros hermanos que partieron un día para estar junto al Padre Dios. Por todo ello, sería muy bueno aclarar qué celebramos en estos días.

DÍA DE TODOS LOS SANTOS

El día 1, solemnidad de Todos los Santos, celebramos la fiesta de todos aquellos que ya viven junto a Dios. Son santos, no porque hicieran muchas cosas maravillosas, sino porque intentaron cada día seguir los planes de Dios desde las cosas sencillas. Vivieron la llamada que Dios nos hace a todos a la santidad, y ahora gozan de la alegría que no tiene fin, junto a Él. Y por eso, porque millones de ellos son gente anónima que no ha sido canonizada, la Iglesia estableció un día para celebrar su memoria. Seguro que, entre todos ellos, hay gente que conocemos tú y yo.

DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS

El día 2, unida a la fiesta del día anterior, los cristianos celebramos la memoria de todos los Fieles Difuntos. No pedimos solamente por los nuestros, o por los del último año, o por los conocidos, ... sino por todos los que han muerto. Pedimos a Dios, que es compasivo y misericordioso, que los admita junto a Él en su casa. Y es que nuestros hermanos difuntos, lo que más necesitan es nuestra oración. Mi abuela Pura me enseñó desde niño que, cuando visitara el cementerio en estos días, rezase por todos los difuntos; por todos, pero especialmente por aquellos a los que nadie recordaba, y me decía que “una flor se marchita, una lágrima se derrama, pero una oración llega al alma”. Y por eso desde estas líneas, os animo a todos a que viváis con fe estas celebraciones.

VELAS COMO SIGNO DE RESURRECCIÓN

El día de Todos los Santos, demos gracias por esa cantidad enorme de personas que son para nosotros ejemplo de seguimiento del Señor. El día 2, recemos por todas las personas que vivieron entre nosotros y que, quizás, necesitan de purificación. Son nuestros hermanos difuntos (las almas del purgatorio). Pongamos esas velas como signo de nuestra fe en la Resurrección, y esas flores que, además de recuerdo, expresan la vida nueva junto a Dios. Porque Él no nos llama a “no sabemos qué”, sino a vivir para siempre, en una vida que ya no cuenta ni con el dolor, ni con la enfermedad... ni siquiera con la misma muerte. “En la vida y en la muerte somos del Señor”. Esta frase de San Pablo resume muy bien el sentido de estos días. Hemos sido creados por Amor y nuestra meta está en Vivir para siempre y amar sin medida.