viernes, 2 de enero de 2026

2º Domingo después de Navidad

El Evangelio de este domingo nos sitúa ante el misterio más asombroso de la historia: la Palabra que dio origen al universo no se quedó en el silencio de las estrellas, sino que "se hizo carne y acampó entre nosotros". Para nosotros, esto no es solo un concepto abstracto, sino un acontecimiento profundamente humano. Dios no envía un mensaje escrito, sino que se hace Alguien a quien podemos tocar, escuchar y amar. Al "plantar su tienda" en nuestra fragilidad, Jesús dignifica cada aspecto de nuestra existencia -nuestros miedos, nuestras alegrías y nuestras fatigas-, recordándonos que nadie está solo. Incluso para quien no tiene fe, este texto resuena como un canto a la dignidad humana: pues si lo divino ha querido habitar en lo humano, es porque nuestra vida tiene un valor infinito que nada ni nadie puede arrebatar.

Esta "Luz que brilla en las tinieblas" nos invita a mirar el mundo con una esperanza renovada. San Pablo nos recuerda en la segunda lectura que hemos sido pensados y amados desde antes de la creación, lo cual nos saca del anonimato y nos otorga una identidad de hijos. En un mundo a menudo fragmentado, el mensaje de este domingo es una llamada a la acogida: así como la Sabiduría buscó un lugar donde descansar en la tierra, hoy esa presencia busca un espacio en la bondad de nuestros gestos diarios. La Navidad que seguimos celebrando nos enseña que la verdadera grandeza no está en el poder, sino en la capacidad de reconocer que la vida es un don compartido. Al final, el Prólogo de Juan es una invitación a confiar en que la luz siempre es más fuerte que la oscuridad, y que cada persona es un destello de esa Verdad que ha venido a caminar a nuestro lado.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Feliz Año Nuevo 2026

Al caer la última hoja del calendario, cuando el frío de diciembre abraza las orillas del Sar y el eco de las campanas parece sonar con una resonancia distinta, es inevitable detenerse un momento. No importa si cruzáis el umbral de nuestra iglesia cada domingo, si solo entráis para admirar el arte que custodian nuestros muros, o si simplemente nos saludamos al pasar por la calle camino del mercado.

La Parroquia no es solo un edificio de piedra o una institución; es, ante todo, una comunidad de personas. Es el hilo invisible que nos une a través de los siglos, desde que, la barca que trajo el cuerpo del apóstol fua amarrada al Pedrón hasta el presente que construimos hoy entre todos.

En este cambio de ciclo, queremos enviar un abrazo a cada hogar:

- A quienes encontráis en la fe vuestro refugio: Que este nuevo año fortalezca vuestro compromiso y os llene de esa paz que solo el espíritu sabe dar.

- A quienes camináis con otras brújulas o buscáis aún vuestro norte: Que la luz de la esperanza y la solidaridad nunca os falte. Este también es vuestro lugar, un espacio de calma en medio del ruido.

- A quienes nos visitáis siguiendo las flechas amarillas: Que Padrón sea siempre ese descanso amable donde el cuerpo repone fuerzas y el alma encuentra hospitalidad.

- A los que sentís el peso de la ausencia o la soledad: Sabed que en esta comunidad siempre hay un pensamiento y un espacio para vosotros.

Padrón es tierra de versos y de historia, pero sobre todo es tierra de encuentro. Que el 2026 nos encuentre más unidos, más dispuestos a escucharnos y más decididos a cuidar los unos de los otros. Que, al igual que nuestro río, sepamos fluir ante las dificultades y nutrir la vida a nuestro paso.

Desde la parroquia, os deseamos un final de año sereno y un año nuevo lleno de salud, trabajo y momentos compartidos.

Feliz Año Nuevo a todos. Bo e próspero Aninovo. 

lunes, 29 de diciembre de 2025

La Parroquia de Padrón celebra la Fiesta de la Traslatio

Mañana, 30 de diciembre, a las 20:00 horas, la Parroquia de Santiago de Padrón celebrará con solemnidad la Fiesta de la Traslatio, una cita muy especial para nuestra comunidad y para todos los que se sienten unidos a la historia jacobea. 

La Traslatio recuerda el traslado del cuerpo del Apóstol Santiago -tras su martirio- desde Jaffa, en Jerusalén, hasta estas tierras, donde comenzó una historia que marcaría profundamente la espiritualidad y la identidad de Galicia y de toda España. No se trata solo de un acontecimiento histórico, sino de un signo de fe, esperanza y misión.

Santiago es el primer evangelizador de España, y la tradición sitúa su anuncio del Evangelio precisamente desde estas tierras, donde habría permanecido unos seis años: predicando, bautizando, formando discípulos y sembrando la fe que, con el paso del tiempo, dará frutos en tantas generaciones. Recordar la Traslatio es, por tanto, volver a nuestras raíces cristianas y renovar nuestro compromiso como Iglesia.

La celebración estará presidida por el M. I. Sr. D. Manuel Jesús Formoso Fernández, Deán de la S. A. M. I. Catedral de Santiago de Compostela. La ofrenda correrá a cargo de D. Anxo Rei Arca, alcalde de Padrón, en un gesto que une fe, tradición y vida pública.

Invitamos a todos, vecinos y peregrinos, a participar en esta Eucaristía, a vivirla con espíritu agradecido y a dejarnos interpelar por el testimonio del Apóstol Santiago, que sigue llamándonos a anunciar el Evangelio con valentía y alegría.

Os esperamos.


domingo, 28 de diciembre de 2025

Fiesta de la Sagrada Familia

En el Evangelio de hoy la Sagrada Familia nos conmueve porque no aparece “perfecta”, sino fiel: José escucha a Dios, se levanta enseguida y se pone en camino para cuidar a Jesús y a María; y la Virgen, en silencio, sostiene la esperanza cuando todo parece inseguro. Dios quiso nacer en un hogar que conoce el miedo, la prisa, el exilio y la vuelta a empezar, para decirnos que ninguna familia está sola cuando camina con Él. La huida a Egipto nos enseña que el amor verdadero se muestra protegiendo, cargando con el otro, tomando decisiones valientes por el bien de la vida; y el regreso a Nazaret nos recuerda que la santidad se construye en lo pequeño: en la mesa compartida, en el perdón, en el trabajo diario, en la oración sencilla. Hoy la Iglesia nos invita a mirar a Jesús, María y José y a creer que también nuestra casa puede ser “Iglesia doméstica”: un lugar donde Cristo es acogido, donde se aprende a amar de verdad y donde, incluso en las noches difíciles, Dios abre caminos y vuelve a encender la alegría.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

¡Feliz Navidad!

Hoy celebramos el gran misterio de nuestra fe: Dios se ha hecho cercano.

En Jesús, nacido de María, el Padre nos regala un Amor que no se rinde, una Luz que no se apaga. Que el Niño de Belén renueve en cada familia la alegría, fortalezca a quienes pasan dificultad, y nos haga una parroquia más fraterna: con el corazón abierto, la mano tendida y la esperanza viva.

 
Con afecto y oración,
¡Feliz Navidad a todos y cada uno!

domingo, 21 de diciembre de 2025

Misa de Navidad

 

¡La Navidad se vive mejor en familia! 

Este miércoles 25 de diciembre, te esperamos a las 12:30 h en la Parroquia de Padrón para celebrar la Misa de Navidad. Será un momento bonito para dar gracias, rezar juntos y recordar que Jesús nace para traer luz y alegría a nuestras casas.

Y para los peques… ¡hay sorteo de un “SÚPERMEGACONO” de chuches entre todos los niños que asistan! 

Ven con los tuyos. ¡No faltes! 

viernes, 19 de diciembre de 2025

IV Domingo de Adviento, A

En este evangelio se nos abre el corazón de José en uno de los momentos más difíciles de su vida. Descubre que María, su prometida, está esperando un hijo y él sabe que no es suyo. Podemos imaginar su confusión, su dolor, su sensación de fracaso. Sin embargo, el evangelio dice que es “justo”, es decir, un hombre bueno, que ama a Dios y a María, y por eso busca una salida que no la humille ni la perjudique. En medio de esa noche interior, Dios le habla en sueños: «No tengas miedo de recibir a María, tu mujer, porque lo concebido en ella viene del Espíritu Santo». Dios no le da todas las explicaciones, pero sí una certeza: Él está actuando ahí, justo donde José no entiende nada. Y José, en vez de seguir alimentando sus miedos, decide fiarse.

El centro del mensaje está en el nombre que recibe el Niño: Jesús, “Dios salva”, y en la profecía que se cumple: «La virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”». Ese es el gran anuncio de Adviento: Dios no está lejos, no se queda mirando desde fuera, sino que entra en nuestra historia, en nuestras dudas, en nuestros líos, en nuestras familias concretas, como entró en la de José y María. A veces, como José, también nosotros tenemos planes que se rompen, caminos que no entendemos, situaciones que nos superan. Este evangelio nos invita a dar ese paso humilde y valiente: acoger a Jesús y, con Él, acoger también la manera nueva en que Dios quiere entrar en nuestra vida. No se trata de tenerlo todo claro, sino de hacer como José: despertar, levantarse y hacer lo que el Señor le ha dicho. Ahí comienza de verdad la Navidad.

Soluciones a los pasatiempos del Domingo IV de Adviento