La parroquia de Padrón acogerá mañana, a las doce del
mediodía, un encuentro abierto a todos para compartir un momento de oración bajo
el lema "Un solo espíritu, una sola esperanza".
Mañana, a las 12:00 horas, las puertas de la parroquia de
Padrón se abrirán para acoger una celebración distinta. Se trata de un
encuentro ecuménico, una invitación dirigida no solo a los fieles habituales,
sino a cualquiera que desee construir una sociedad más fraterna.
Quizás la palabra "ecumenismo" suene extraña o
técnica para algunos, pero su significado es sencillo. Según explica la
Iglesia, el ecumenismo no es una reunión política ni una negociación entre
instituciones, es sencillamente un movimiento impulsado por el Espíritu
Santo para recuperar la unidad de todos los cristianos.
Imaginemos una familia que, por diversas circunstancias de
la historia, se ha ido distanciando. El ecumenismo es el camino de reencuentro
de esa familia. No se trata de que unos ganen y otros pierdan, ni de buscar la
uniformidad anulando las riquezas de cada uno. Se trata de caminar juntos, de
orar juntos y de dialogar, reconociendo que lo que nos une es mucho más fuerte
que lo que nos separa.
Tal como enseña la Tradición de la Iglesia (especialmente
desde el Concilio Vaticano II), la división entre los cristianos contradice la
voluntad de Jesús, quien pidió "que todos sean uno... para que el mundo
crea". Por eso, trabajar por la unidad es un deber de todo cristiano y un
servicio a la humanidad, pues busca sembrar concordia y paz en un mundo a
menudo fragmentado.
El acto de mañana pondrá el acento en lo que se conoce como "ecumenismo
espiritual". Esto significa que el centro será la oración y el cambio
de corazón. No hace falta ser un experto en teología para participar; basta con
tener el deseo de ser un instrumento de paz.
En un tiempo donde a veces reinan la indiferencia o el
conflicto, esta celebración es una oportunidad para detenerse y compartir una
misma esperanza. Como recuerda el lema de este año, "Un solo espíritu,
una sola esperanza", todos estamos invitados a redescubrir que podemos
vivir como hermanos.
¡Os esperamos mañana a las doce en la parroquia!